Caso Matías Juárez: los médicos negaron responsabilidad y denunciaron años de escrache
En la etapa final del juicio por la muerte del niño de ocho años, Álvaro Páez y Florencia Jerez defendieron su actuación profesional, explicaron las maniobras realizadas durante aquella noche y cuestionaron el impacto que tuvo la causa en sus vidas.
El juicio por la muerte de Matías Juárez, ocurrida durante una intervención quirúrgica en octubre de 2016, ingresó en su etapa final. Los médicos acusados de homicidio culposo declararon ante el tribunal y sostuvieron que actuaron conforme a sus responsabilidades profesionales.
El otorrinolaringólogo Álvaro Páez, quien había operado al niño de las amígdalas el 20 de octubre de 2016, decidió declarar para explicar su actuación. Antes de comenzar, expresó sus condolencias a la familia y negó haber tenido responsabilidad en el fallecimiento.
"Yo ya sentía la necesidad imperiosa de venir a explicar lo sucedido para quitar un poco la angustia que tengo ya hace diez años".
También te puede interesar: Cristina Kirchner: investigan a la sindicalista que compró el piso de abajo
Páez sostuvo que existen situaciones médicas que pueden resultar imprevisibles y difíciles de explicar. No aceptó preguntas de la fiscalía ni de la querella.
Durante su declaración también habló del impacto que tuvo la causa en su vida personal y profesional. Aseguró que sufrió estigmatización en redes sociales y medios de comunicación, además de episodios que lo llevaron a alejarse temporalmente de su actividad.
"Todo esto me llevó a aislarme muchas veces por el estigma, por la fobia social que tuve, por la estigmatización en las redes sociales y los medios de comunicación".
También te puede interesar: Familiares y amigos de victima de abuso repudian dilatación de la causa
Según relató, antes de la muerte de Matías había realizado entre 6.000 y 7.000 cirugías de ese tipo, mientras que actualmente realiza unas diez por año. También contó que recibió cuestionamientos incluso mientras atendía en su consultorio.
Luego declaró Florencia Jerez, médica responsable de la terapia intensiva, quien también defendió su actuación durante aquella noche y cuestionó los señalamientos que recibió durante la última década.
"Estos años han sido muy difíciles, porque yo tuve siempre el pleno conocimiento que había hecho lo que debía. Y tuve que escuchar escraches y cosas que se han dicho de mí durante estos 10 años, que han sido muy duras para mí y para mi familia".
También te puede interesar: Familiares y amigos de victima de abuso repudian dilatación de la causa
Jerez sostuvo además que durante años esperaba poder explicar ante un fiscal su versión de los hechos.


"Llevo 10 años esperando que un fiscal me diga: 'la escucho'".
La médica aseguró que recibió a Matías en estado estable y relató la evolución que presentó durante las horas posteriores.
También te puede interesar: Archivaron la causa de las valijas que entraron sin control en Aeroparque: la decisión de último momento de un juez promovido por Juan Bautista Mahiques
Según su declaración, alrededor de las 22 el niño tuvo un primer vómito de sangre con coágulos. Ante la descompensación, realizó una transfusión, colocó sondas nasogástrica y vesical para monitorearlo y convocó a Páez, quien —de acuerdo con el relato de Jerez— descartó un sangrado activo en la garganta.
A las 23 se produjo un segundo episodio similar y se repitieron las medidas de estabilización. La médica afirmó que Matías permanecía lúcido y sin fallas neurológicas.
Cerca de las 3, el niño sufrió un tercer vómito expulsivo, acompañado de cefalea intensa, irritabilidad y pupilas anisocóricas. Ante esos signos, Jerez indicó que se interpretó la presencia de hipertensión endocraneana y se indujo al paciente a un coma para proteger su cerebro.
También te puede interesar: Archivaron la causa de las valijas que entraron sin control en Aeroparque: la decisión de último momento de un juez promovido por Juan Bautista Mahiques
Una vez estabilizado, la médica gestionó una tomografía alrededor de las 4.30. El estudio se realizó recién a las 6, debido a que, según explicó, el tomógrafo del sanatorio estaba apagado y era necesario que el técnico se trasladara desde su domicilio.
La tomografía finalmente reveló un infarto cerebral.
Jerez remarcó que su función como intensivista consistía en la estabilización clínica del paciente y defendió las decisiones adoptadas durante la atención.
La médica Federica Castro no declaró en esta jornada.

