Petróleo iraní en refinerías chinas: el circuito clandestino que genera USD 31 mil millones al año
Una red de buques fantasma con nombres borrados y rastreadores apagados mueve 1,4 millones de barriles diarios desde Irán hasta China, evadiendo las sanciones internacionales.

Las sanciones estadounidenses contra Irán no han cortado el flujo de su principal recurso exportable. Una sofisticada red de contrabando marítimo mantiene el crudo iraní llegando a refinerías chinas, generándole al régimen de Teherán decenas de miles de millones de dólares al año, según documentó el Wall Street Journal.
El esquema opera frente a las costas de Malasia, donde centenares de buques cisterna realizan transferencias de barco a barco para diluir el origen de la carga. El circuito mueve unos 1,4 millones de barriles diarios con destino a refinerías privadas chinas, según la firma TankerTrackers.com.
La Comisión de Revisión Económica y de Seguridad EE.UU.-China estima que Irán recaudó unos 31.000 millones de dólares en ingresos petroleros provenientes de China el año pasado, alrededor del 90% de sus exportaciones de crudo y el 45% del presupuesto del gobierno iraní.
La “flota fantasma” —unos 1.500 buques, incluyendo los que transportan petróleo ruso— oculta sus nombres con pintura, desactiva el rastreo satelital y se registra bajo banderas de conveniencia. “Se suponía que la furia económica iba a doblarlos”, dijo un experto: comparado con otros exportadores, Irán es hoy “el que menos está sufriendo”.

