YPF: Burford juega su última carta en la Corte Suprema de EE.UU. contra la Argentina
El fondo que financia la demanda de Petersen y Eton Park llegó a tiempo con su pedido para revertir el fallo que liberó al país de pagar US$ 16.100 millones más intereses. Que el máximo tribunal acepte el caso está lejos de ser automático.
El fondo de inversión Burford Capital recurrió a la última vía judicial que le queda en los Estados Unidos en el juicio por la expropiación de YPF. Se presentó ante la Corte Suprema de ese país para intentar dar vuelta la decisión que eximió a la Argentina de abonar US$ 16.100 millones más intereses. El plazo vencía este 30 de septiembre, y según informó la agencia Bloomberg y confirmó la Procuración del Tesoro argentina, el escrito ingresó en término.
El argumento de los demandantes
Burford financia los reclamos de las sociedades Petersen Energía, Petersen Energía Inversora y Eton Park, que acusan al Estado argentino de haber violado el estatuto de YPF cuando la compañía fue estatizada. Los demandantes pidieron el miércoles a la Corte Suprema que acepte el caso, porque consideran que la sentencia de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito fue "gravemente errónea, totalmente sin precedentes y de consecuencias extremadamente relevantes". La frase surge de una copia del escrito, fechada el 30 de septiembre, a la que accedió Bloomberg.
El camino hasta acá
El paso ya estaba anunciado: Burford lo había adelantado el 27 de marzo, el día en que la Cámara de Apelaciones de Nueva York revocó la sentencia de primera instancia dictada por la jueza Loretta Preska. Desde entonces, la Procuración del Tesoro fue preparando la defensa del país.
En esa decisión, los jueces Denny Chin y Beth Robinson, con la disidencia de José Cabranes, consideraron que Preska había interpretado de manera equivocada el derecho argentino y por eso anularon su fallo. Aun así, entendieron que la expropiación puso en riesgo los derechos de propiedad en la Argentina. En junio, el plenario de la Cámara (en banc) rechazó un pedido para revisar lo resuelto.
Un camino con pocas chances
Presentar el recurso, conocido como certiorari, no garantiza que la Corte lo analice. Según fuentes cercanas al conflicto, el tribunal recibe entre 7.000 y 8.000 pedidos por período de sesiones y toma alrededor de 80 casos. Burford había informado públicamente que la tasa de reversión de sentencias de primera instancia en Nueva York era inferior al 10%.
Quienes conocen el sector estiman que la Corte difícilmente acepte el caso, aunque en 2019 los jueces supremos habían dictaminado que correspondía que el litigio se tramitara en tribunales estadounidenses. Además, el tribunal no tiene plazos fijados para decidir si toma o no la petición.
También en el CIADI
El fondo que dirige Christopher Bogart ya se había presentado este mes ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), del Banco Mundial, en nombre de las sociedades Petersen, que pertenecieron a la familia Eskenazi, para reclamarle una compensación al Estado nacional.
Cuánto vale hoy la apuesta
Según lo último que informó Burford, a comienzos de año conservaba el 35% de las acciones de la quiebra de las sociedades Petersen y el 82% de Eton Park. Esas participaciones tienen hoy un valor contable cercano a los US$ 100 millones, frente a los US$ 1.700 millones que valían antes del fallo adverso de marzo.
Los administradores de la quiebra de estas sociedades, radicados en España, poseen el 30% de la participación. Si llegaran a cobrar algo del juicio, primero deberán hacerse cargo de múltiples deudas con los bancos internacionales que financiaron el ingreso de los Eskenazi a YPF, entre 2008 y 2010, antes de percibir alguna ganancia.
Una defensa que atravesó gobiernos
La defensa del Estado nacional en el caso YPF pasó por las administraciones de Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, casi como una política de Estado.

