Un insólito penal decretó la caída de San Martín ante Quilmes y lo dejó al borde de la eliminación
El Santo ganaba con un gol de Nicolás Castro, pero el árbitro Adrián Franklin cobró dos penales para el Cervecero que revirtieron el resultado. La derrota por 2-1 deja al equipo de Orfila dependiendo de un milagro para clasificar al Reducido.
En una tarde atravesada por el escándalo y las protestas, San Martín de Tucumán cayó 2-1 frente a Quilmes en el estadio Centenario por la fecha 35 de la Primera Nacional. El conjunto albirrojo arrancó en ventaja, pero terminó sufriendo una dolorosa remontada a partir de dos fallos penales sancionados por el árbitro Adrián Franklin, el segundo de los cuales desató la indignación total de la delegación tucumana, que lo calificó de «inexistente» en sus redes oficiales.
El golpe deja al equipo conducido por Alejandro Orfila estancado en 46 puntos, a dos unidades de Deportivo Maipú, el último club en zona de Reducido. La situación es crítica: si la escuadra mendocina vence este domingo a Güemes de Santiago del Estero, el Ciruja quedará sin chances matemáticas de pelear por el segundo ascenso, incluso ganando su partido de la última jornada ante Colegiales.
La historia comenzó favorable para la visita. Tras una salvada providencial de Ezequiel Parnisari sobre la línea en el amanecer del juego, el Santo golpeó a los 6 minutos del primer tiempo: un saque lateral por derecha derivó en un pivoteo aéreo de Luca Arfaras y la posterior definición de zurda de Nicolás Castro para señalar el 1-0.
Sin embargo, el trámite se enrareció rápidamente. A los 27 minutos, Franklin cobró una infracción en el área de Castro sobre Gonzalo Vega y Aarón Spetale decretó el 1-1 con un fuerte remate cruzado. Tras los intensos reclamos por la sanción, el técnico Alejandro Orfila fue expulsado, mientras que la dupla central compuesta por Guillermo Rodríguez y Parnisari debió afrontar el resto del partido condicionada por las tarjetas amarillas.
En el complemento, Orfila dispuso el ingreso de Diego Diellos por Agustín Graneros para acompañar a Arfaras en el ataque. El ajuste le dio mayor presencia a San Martín, que estuvo a punto de ponerse nuevamente en ventaja con un cabezazo de Diellos a los 35 minutos que provocó una enorme estirada del arquero Gonzalo Marinelli.
Apenas dos minutos después, a los 37 del segundo tiempo, llegó la jugada de la discordia: Franklin sancionó un segundo penal para Quilmes en una acción en la que no hubo una falta clara, lo que desató la bronca tucumana. A los 39 minutos, Spetale convirtió el 2-1 definitivo. Para colmo de males, en el tramo final el ingresado Jorge Juárez vio la tarjeta roja por un codazo, dejando al Santo con diez hombres y sin respuestas para torcer la historia.
Antes del inicio del cotejo se realizó un minuto de silencio y los futbolistas lucieron brazaletes negros en homenaje a Julio Coronel, periodista y exjefe de prensa del club fallecido el último jueves.