Trasladaron a los cabecillas del clan Caro a las cárceles de Ezeiza y Marcos Paz
En una cápsula de seguridad custodiada por los grupos tácticos CERO y DEOP, Francisco Emanuel, Marcos Gastón y Cristian Nicolás Caro fueron derivados en la madrugada a Buenos Aires.
En un operativo nocturno de máxima seguridad ejecutado en horas de la madrugada, las fuerzas de seguridad de la provincia concretaron el traslado de tres integrantes clave del clan Caro hacia establecimientos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) en Buenos Aires. Por disposición del gobernador Osvaldo Jaldo y por orden de la Justicia competente de Tucumán, Francisco Emanuel Caro y Marcos Gastón Caro fueron derivados al Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, mientras que Cristian Nicolás Caro quedó alojado en el Complejo Federal II de Marcos Paz.
El dispositivo de traslado se organizó de manera conjunta entre el Servicio Penitenciario provincial y la Policía de Tucumán, bajo la órbita del Ministerio de Seguridad. El director general de la institución carcelaria, Antonio Quinteros, precisó: "En horas tempranas el clan Caro fue trasladado a la provincia de Buenos Aires en una comisión integrada por el Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO) y la División Especial de Operaciones Penitenciarias (DEOP), quienes formaron una cápsula de seguridad integrada por varios vehículos".
Quinteros puntualizó la situación procesal de los trasladados al recordar que Francisco Emanuel y Marcos Gastón Caro cumplen condenas prolongadas por homicidio y abuso de arma de fuego, mientras que Cristian Nicolás Caro purga una sentencia de cinco años de prisión por robo agravado. Los tres registraban además antecedentes y condenas como piezas centrales de la banda de escruches y entraderas millonarias que encabezaba Miguel "La Gata" Lizárraga.
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Por su parte, el subdirector general del Servicio Penitenciario, Diego Leal, fundamentó la necesidad de alejarlos de las cárceles tucumanas debido a sus reiteradas faltas disciplinarias: "Estos internos tuvieron dificultades para adaptarse a las normas y reglamentaciones vigentes. Transitaron por distintas unidades dentro del Complejo Penitenciario de Villa Urquiza dando muestras de una falta de apego a las normas y cierta falta de permeabilidad a los reglamentos". Leal remarcó que, bajo la clasificación criminológica oficial, están catalogados como "internos de alto perfil de riesgo", por lo que se activó el convenio de asistencia recíproca con la Nación para alojarlos en pabellones de máxima seguridad.


La salida definitiva del clan del sistema penitenciario local se aceleró tras la denuncia por extorsión radicada por familiares de Marcos Nacif, recluso con prisión preventiva por el transporte de 470 kilos de cocaína. Según la investigación, los Caro compartían celda con Nacif en Villa Urquiza y le administraban de forma extorsiva el agua y los medicamentos para sus problemas de salud, exigiéndole U$S 25.000 o una camioneta a cambio de protección carcelaria.
Ese episodio motivó un allanamiento ordenado por el fiscal Diego López Ávila, procedimiento que permitió secuestrar teléfonos celulares activos y desnudó los privilegios edilicios de los que gozaban, con electrodomésticos y televisores en sus calabozos. Con su arribo a Ezeiza y Marcos Paz, los tres condenados perdieron todo tipo de beneficio interno y quedaron bajo el estricto protocolo de reclusos peligrosos: celdas individuales, salidas al patio de solo una hora al día, comunicaciones intervenidas y visitas restringidas únicamente a través de locutorios vidriados.

