Rusia busca desestabilizar Alemania y pone en juego la libertad de Europa
El canciller alemán habló en la convención de la Unión Social Cristiana, en Baviera. Advirtió por la presión de partidos extremistas y de enemigos extranjeros, atacó a la AfD y a La Izquierda, y pidió a su socio SPD acelerar las reformas económicas.
Una advertencia desde Múnich
El canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió este sábado 24 de octubre en Múnich que Alemania enfrenta presiones de partidos extremistas y de enemigos extranjeros, entre ellos una "amenaza masiva" por parte de Rusia, que según él busca desestabilizar al país.
Habló en el congreso de la Unión Social Cristiana (CSU), el partido bávaro hermano de su Unión Demócrata Cristiana (CDU). Allí sostuvo que a nivel europeo está en juego la "libertad" del continente y que Rusia conmocionó el orden de seguridad europeo.
Ciberataques y sabotajes
Merz atribuyó a Moscú una serie de ciberataques, sabotajes, intentos de atentado contra infraestructura crítica y maniobras para desestabilizar sociedades democráticas. Frente a ese escenario, se pronunció por invertir en las fuerzas de seguridad.
"Gracias a los soldados, por estar dispuestos a defender nuestra libertad con el arma en la mano si hace falta", dijo, y agregó: "Estamos orgullosos de vosotros, estamos orgullosos de la Bundeswehr alemana".
Cruces con la AfD y La Izquierda
El canciller afirmó: "Estoy orgulloso de Alemania; no se lo cederemos a otros". Lo dijo en referencia a Alternativa para Alemania (AfD), partido del que aseguró que "trabaja cada día para desestabilizar Alemania, para dejar abandonada a Ucrania, difundir la narrativa rusa y aislar a Alemania". Y sostuvo que quien esté tentado de votarla "no tiene sitio en nuestra unión".
También apuntó contra La Izquierda, que ganó las elecciones regionales en Berlín y negocia con el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes una alianza para gobernar la capital. El SPD es socio de coalición del bloque conservador en el Gobierno federal. Merz acusó a ese partido de "incitar al odio de forma abierta y desvergonzada contra los judíos, contra la policía, contra el derecho a la existencia de Israel", y volvió a rechazar sus planes de expropiar a las grandes inmobiliarias privadas.
Reformas y economía
Pese a sus referencias a Rusia, el discurso se centró en temas de política interna, como la renovación en el cargo de presidente federal y el futuro de la industria automotriz.
Merz defendió las reformas estructurales que impulsa su Gobierno para sostener los puestos de trabajo y una industria productiva, y reiteró su promesa de bajar los impuestos a la electricidad.
"Necesitamos estas reformas ya", dijo. "A nosotros, la Unión, se nos juzgará precisamente por si hemos logrado llevar estas reformas a la práctica".
Se dirigió además a su socio de coalición: "Lo que hemos acordado conjuntamente sigue en pie. Y lo que hemos acordado juntos debe implementarse ahora con rapidez". Y cerró: "Debemos devolver a nuestra economía a la senda del crecimiento, necesitamos empresas que inviertan, necesitamos una industria competitiva… y no me cansaré de repetir una y otra vez: Alemania debe seguir siendo un país industrial".