Reserva de Atlético y Talleres: el árbitro informó a los hermanos Acosta y a otros seis futbolistas
Valentín Ibáñez Mesa detalló en su informe cómo se originó la batalla campal del jueves. El caso fue elevado al Tribunal de Disciplina y lo expuesto por el juez podría complicar a integrantes del cuerpo técnico de Talleres.
El encuentro de Reserva entre Atlético Tucumán y Talleres, disputado el jueves pasado, derivó en una batalla campal en la que Rodrigo y Lautaro Acosta se enfrentaron a golpes de puño con hinchas locales. La situación escaló y terminó con futbolistas y familiares involucrados.
Según el informe del árbitro Valentín Ibáñez Mesa, al que accedió El Gráfico, el conflicto comenzó tras los festejos por el segundo gol de Atlético y una vez terminado el partido. El juez consignó que vio a los hermanos Acosta, integrantes del cuerpo técnico de Talleres, en el sector del público local, empujando e insultando a personas no identificadas de esa parcialidad, "poniendo en riesgo la integridad física de las mismas".
Cómo se generalizó la gresca
De acuerdo con el documento, esas personas reaccionaron y se inició una pelea generalizada, con intercambio de golpes de puño y también con objetos contundentes. El árbitro agregó que, al comenzar el conflicto, se abrió el portón que separa el campo de juego de la zona del público, y por esa vía varios jugadores se sumaron a la pelea.
Ibáñez Mesa señaló además que la terna arbitral identificó a la mayoría de los hinchas locales golpeando con los puños al cuerpo técnico y a los jugadores de Talleres, y agrediendo con objetos contundentes a los hermanos Acosta.
Los informados
En su reporte, el árbitro mencionó a tres futbolistas de Atlético Tucumán: Carlos Gabriel Abeldaño (N° 9), Luca Ian Ramírez (N° 21) y Gabriel Machena (N° 22). Por Talleres, señaló a Jeremías Florentín (N° 1), Mariano Ezequiel Albornoz (N° 3) y Gonzalo Nuccio (N° 13).
Los hechos en el vestuario arbitral
Según el informe, la tensión continuó en el acceso al vestuario de la terna. El árbitro identificó a Matías Busso, integrante del cuerpo técnico de Talleres, dirigiéndose hacia ese sector y pateando la puerta de manera violenta, acompañado de amenazas y con personal policial presente.
El documento reproduce insultos y agravios proferidos en ese momento, en los que se responsabilizaba a la terna por lo ocurrido y se la desafiaba a "dar la cara". Según el juez, la intimidación continuó con Lautaro Acosta, a quien identificó gritándoles de manera violenta y acusándolos de "ladrones".
El informe fue elevado al Tribunal de Disciplina, que deberá analizar la situación de los involucrados.


