Por el Mundial, trepó la venta de televisores pero el consumo masivo sigue en caída
Las ventas en supermercados retrocedieron en junio. La contracara fue el comercio electrónico y el impacto del fútbol, que dispararon la compra de tecnología y bebidas.
En los despachos oficiales de la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda, la persistente baja del consumo masivo genera una creciente inquietud política. Aunque el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo sostienen que la desaceleración de la inflación es el motor principal para la reactivación, los indicadores de la calle demuestran que el alivio macroeconómico todavía no se traduce en el poder de compra de los hogares.
Según el último informe de la consultora Scentia, las ventas en los supermercados cayeron 2,6% interanual en junio, acumulando una contracción del 4,6% durante el primer semestre del año. La retracción golpeó con mayor dureza a rubros de primera necesidad: los alimentos perecederos se desplomaron un 7,9% en la comparación interanual, seguidos por los artículos de higiene y cosmética, que registraron una baja del 5,9%.
La tendencia contractiva se replicó en todos los canales de comercialización analizados por el sector privado:
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Este escenario refleja un cambio drástico en los hábitos de las familias argentinas, que compran con extrema cautela, reducen la frecuencia de visitas a las góndolas, achican la estructura de sus canastas y migran masivamente hacia marcas más económicas o segundas líneas para llegar a fin de mes.
La única contracara visible a la parálisis de los locales físicos fue el sostenido crecimiento del comercio electrónico. El e-commerce anotó una suba del 0,5% mensual en junio, disparándose un 41% en la comparación interanual. A pesar de este notable avance digital, su volumen total en el mercado interno todavía no logra compensar el desplome generalizado del consumo tradicional.
Por otra parte, la cita del Mundial de Fútbol funcionó como un bálsamo temporal para categorías muy específicas. Impulsada por el evento deportivo, la venta de televisores y tecnología creció un 61% durante el mes pasado. En sintonía, el rubro de las bebidas también logró esquivar la crisis: el consumo de bebidas alcohólicas trepó un 9,4% interanual, mientras que las variantes sin alcohol avanzaron un 3,5%.
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Para el oficialismo, el desafío urgente consiste en lograr que la estabilidad financiera impacte de manera tangible en la economía real. Sin una recomposición urgente del salario y el crédito, el relato de la recuperación corre el riesgo de quedar atrapado en los gráficos macroeconómicos, lejos de la realidad de los comercios y las familias.

