Planteos que atrasan décadas

La vicejefa de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Clara Muzzio, profirió una serie de exabruptos respecto de la Educación Sexual Integral, a la que calificó de "trampa mortal", asumiendo posiciones retrógradas en una discusión que la sociedad argentina ha saldado hace ya un tiempo. La funcionaria porteña fue más allá al sostener que la ESI "les destruyó la cabeza a los niños", la calificó como una "ideología siniestra", dijo que "solo existen dos sexos" y negó la existencia de las personas trans.
Aunque llame la atención el ataque de una funcionaria a una ley que tiene amplio consenso en la sociedad argentina y su opinión intolerante respecto de las personas de la diversidad sexual, su posición guarda coherencia con posturas igualmente reaccionarias enarboladas por el presidente Javier Milei y otros referentes del espacio libertario. Deberá recordarse que el propio presidente de la Nación dijo durante un discurso que pronunció en el Foro de Davos a poco de asumir que las versiones extremas de la "ideología de género" constituyen lisa y llanamente abuso infantil y pedofilia, además de calificar a la diversidad sexual como parte de una epidemia o cáncer que afecta a Occidente.
Existe un consenso muy mayoritario en relación con los logros de la ESI y el respeto a los derechos de las personas de la diversidad sexual. Existe un consenso muy mayoritario en relación con los logros de la ESI y el respeto a los derechos de las personas de la diversidad sexual.
También te puede interesar: El cardenal Bokalic llamó a fortalecer la pastoral frente al drama de las adicciones y destacó el respaldo del Papa
Aquel discurso fue ampliamente repudiado no solamente por organizaciones de derechos humanos y del colectivo LGBT+, sino además por gran cantidad de representantes de distintos sectores de la política y la sociedad civil. Las críticas a la ESI, a lo que los sectores retrógrados califican como "ideología de género", y a la defensa de los derechos de las personas de la diversidad sexual son planteados como parte de una "batalla cultural". Sin embargo, el rechazo mayoritario a intentos de regresión de este tenor ha provocado que desde el gobierno y el ecosistema libertario en general se fueran abandonando paulatinamente estas posturas públicas, centrándose en todo caso en la defensa de algunos logros de estabilidad macroeconómica.
De modo que las expresiones de Muzzio sonaron fuera de contexto, y en consecuencia recibieron múltiples respuestas y planteos al gobierno de CABA para que diera explicaciones sobre tan desafortunado punto de vista.
La ESI, cuyo marco normativo es la ley nacional 26.150 del año 2006, tardó mucho en implementarse de un modo general en las escuelas precisamente por presión de los sectores ultraconservadores. Coinciden los expertos en que los beneficios del dictado de la ESI son muchos. En primer lugar ha contribuido a revelar numerosos casos de abusos de niños, niñas y adolescentes y a identificar la violencia de género. Pero además el enfoque en los derechos reproductivos y el acceso a la información compartida desde las aulas ha sido un factor fundamental para reducir los embarazos adolescentes y para que haya menos discriminación y más inclusión en las escuelas, entre otros avances constatados estadísticamente.
También te puede interesar: Milei se comunicó con Keiko Fujimori y evalúa viajar a Perú para su asunción
Ante las evidencias contundentes de los logros de la ESI y el consenso muy mayoritario de la sociedad respecto de que la tolerancia y la inclusión de las personas de la diversidad sexual son valores sobre los que no pueden plantearse objeciones, las palabras de Clara Muzzio apenas expresan planteos aislados que atrasan décadas.


