Saltar al contenido
Martes, 7 de julio de 2026
Primera Línea

Diario nacional · La información en primer plano

Deportes

Ni el llamado de Trump ni la polémica alcanzaron: Bélgica eliminó a Estados Unidos del Mundial 2026

El fútbol puso las cosas en su lugar. Los locales buscaron respuestas fuera de la cancha, pero no las encontró dentro de ella: cayó por 4-1 y se despidió en el mismo lugar donde se había ganado el respeto del mundo.

Diego Caminos3 min de lectura
Compartir
Ni el llamado de Trump ni la polémica alcanzaron: Bélgica eliminó a Estados Unidos del Mundial 2026
Ni el llamado de Trump ni la polémica alcanzaron: Bélgica eliminó a Estados Unidos del Mundial 2026

Resumen para apurados

En la victoria 4-1 de Bélgica sobre Estados Unidos, ambos seleccionados se disputaron mucho más que la clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. Los locales fueron los villanos, los "dueños de la pelota", señalados por estar en el centro de la polémica tras la decisión de la FIFA de anular la tarjeta roja que había recibido su figura, Folarin Balogun, luego de un llamado del mandatario Donald Trump a Gianni Infantino, presidente de la entidad. Aquella sanción, que inicialmente le impedía disputar el partido, terminó siendo levantada. Bélgica debía ser entonces ese súper héroe capaz de "salvar" al fútbol y su, a veces, ambiciosa pretensión de transparencia.

Por eso el duelo tuvo mucho de morbo. Pero Bélgica supo ponerse con autoridad ese traje mesiánico: fue superior, ganó con justicia y eliminó a Estados Unidos en su propia casa gracias a una actuación determinante de  Charles De Ketelaere, que convirtió los primeros dos goles del partido. Ahora, el seleccionado europeo se ganó el derecho de enfrentar a la poderosa España en los cuartos de final, que viene de derrotar 1-0 a Portugal.

También te puede interesar: Sufrió la cuarta tarjeta roja

El contexto invitaba a pensar que, en el fútbol moderno, algunos partidos pueden empezar a ganarse antes de que la pelota empiece a rodar, lejos del césped, en escritorios y oficinas. Sin embargo, los estadounidenses se encargaron de perderlo justamente allí en la cancha, poéticamente, en el mismo lugar donde habían construido los argumentos para llegar hasta los octavos de final como una de las revelaciones del torneo: con un equipo dinámico, de buen pie y con una propuesta atractiva.

De alguna manera, buscaron una ventaja innecesaria fuera de la cancha y, aunque finalmente la consiguieron, después se olvidaron de hacer aquello que mejor habían hecho hasta ese momento: jugar al fútbol. Bélgica, en cambio, entendió rápidamente el escenario y golpeó de entrada. De Ketelaere apareció para poner el 1-0 y dejó en claro lo que sería la tendencia del encuentro: una superioridad evidente del conjunto europeo.

Para colmo, minutos después apareció Balogun, el protagonista del partido antes de que siquiera comenzara. El árbitro jordano Adham Mohammad Makhadmeh sancionó una falta inexistente sobre la figura estadounidense y Malik Tillman aprovechó un rebote para convertir el empate ante Thibaut Courtois. En un partido marcado por una discusión sobre decisiones externas, volvía a aparecer otra polémica, aunque esta vez dentro del campo de juego.

También te puede interesar: Argentina va por el boleto a cuartos de final

Monefin — Préstamos o tarjetas de crédito

Pero el destino pareció devolverle cierta lógica al desarrollo del encuentro. Apenas unos minutos después, De Ketelaere volvió a aparecer y, de cabeza, marcó el 2-1 para devolverle la ventaja a Bélgica.

En el complemento, los europeos retrocedieron algunos metros y se enfocaron en administrar la diferencia. Estados Unidos intentó reaccionar y atravesó su mejor momento del partido, pero cuando más cerca parecía estar del empate, su arquero Matthew Freese cometió un error insólito lejos de su arco y dejó servido el tercer gol para Hans Vanaken.

Sobre el final, Romelu Lukaku, que todavía no es titular en esta selección belga, ingresó para sellar la goleada. Del otro lado, Balogun no pudo justificar aquella intervención que le permitió estar presente en el partido. No logró demostrar dentro de la cancha que aquella ayuda externa había valido la pena.

También te puede interesar: Bélgica goleó a EE.UU. por 4-1 y se clasificó a cuartos

Y el local nunca encontró su versión. Nunca mostró al equipo que lo había llevado hasta esta instancia. Ni las decisiones tomadas en los despachos pudieron cambiar una realidad que terminó imponiéndose en el césped.

Porque más allá de las polémicas, de los llamados y de las discusiones institucionales, el fútbol conserva una mística que ningún escritorio puede modificar: los partidos se ganan jugando. Y en Seattle, ante los ojos de su gente, Estados Unidos no solo quedó eliminado; perdió el respeto futbolístico que se había ganado y la oportunidad de demostrar que su lugar en la élite podía ser legítimo.

#deportes#llamado#trump#polemica#alcanzaron#belgica#elimino#estados#unidos#mundial#2026#tucuman
Nota basada en una publicación de La Gaceta. Primera Línea recopila, reedita y contextualiza la información.
Compartir

Más de Deportes