Manuel Pérez, el hombre que hizo de la educación una política de Estado
Su visión del conocimiento como motor del progreso, marco una huella imborrable en la Jujuy.

Manuel Pérez nació el 27 de noviembre de 1918 en el barrio de Cuyaya, en la ciudad de San Salvador de Jujuy. Fue hijo de inmigrantes españoles que, como tantas familias de aquellos años, hicieron de Jujuy su tierra de adopción y de trabajo. Formó su hogar junto a Angélica Zulema Echenique, con quien tuvo cuatro hijos todos profesionales y diez nietos. En ese ambiente de esfuerzo cotidiano y de profundo arraigo a la provincia se forjó su carácter.
Formación y vocación docente
Cursó sus estudios primarios y secundarios en la capital jujeña, donde se recibió de maestro en la Escuela Normal de Jujuy. Aquella primera formación, ligada a la enseñanza, dejó en él una impronta que lo acompañaría toda la vida y que explica el lugar central que la educación ocuparía más tarde en su trayectoria.
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Inclinado luego por las ciencias exactas, continuó sus estudios superiores en San Miguel de Tucumán y obtuvo el 25 de junio de 1946 el título de ingeniero civil en la Universidad Nacional de Tucumán. Graduarse representaba, en aquel contexto, el fruto de una vocación firme y de un notable esfuerzo personal.
Paralelamente a su ejercicio profesional, cultivó la enseñanza durante casi tres décadas. Entre 1947 y 1977 se desempeñó como profesor de Matemática y de Cosmografía en el Colegio Nacional N.º 1 «Teodoro Sánchez de Bustamante" de San Salvador de Jujuy, donde además impulsó la promoción y difusión del observatorio astronómico del establecimiento. Transmitió así a varias generaciones de estudiantes el rigor del pensamiento científico y el gusto por el conocimiento.
Trayectoria profesional y pública
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Como ingeniero, desarrolló su actividad tanto en el ámbito público como en el privado. En la administración provincial fue jefe de la Sección Construcciones de la Dirección General de Arquitectura y director general de la Administración del Agua de la Provincia, ámbito desde el cual participó en la redacción del Código de Aguas de Jujuy, aún vigente. Dirigió numerosas obras entre ellas el Edificio de Obras Públicas, el Mercado de San Pedro, el Hospital de Humahuaca y la provisión de agua y energía a diversas localidades del interior y, en 1956, representó a la provincia en la Comisión Nacional de Estudios de la Cuenca del Río Bermejo.
Integró durante años el directorio del Banco de la Provincia de Jujuy, entidad que llegó a presidir, y fue miembro del Tribunal Provincial de Tasaciones y tasador del Banco Hipotecario Nacional. Hombre de intensa vida institucional, presidió la Federación Jujeña de Básquetbol, integró la comisión directiva de la Sociedad de Tiro, Gimnasia y Esgrima y participó de la Unión de Empresarios de Jujuy. A esa trayectoria sumó una activa presencia en la vida política provincial, antecedentes que lo llevarían a asumir la máxima responsabilidad ejecutiva de la provincia.
La llegada al gobierno y la primera Universidad pública
En noviembre de 1971, en el marco del proceso político nacional de la época, Manuel Pérez fue designado gobernador de la provincia de Jujuy. Su administración se extendió, según consta en la Memoria oficial de la acción de gobierno, desde el 8 de noviembre de 1971 hasta el 25 de mayo de 1973. En el acto de asunción participaron el ministro del Interior de la Nación, doctor Arturo Mor Roig, y el subsecretario, doctor Belgrano Rawson.
Conformó un gabinete integrado por profesionales y técnicos de la provincia. Lo acompañaron, entre otros, el profesor Shukri José como ministro de Gobierno, el arquitecto Carlos José Spárvoli en Hacienda y el contador Omar José Blanco en Bienestar Social, junto a un conjunto de subsecretarios a cargo de las áreas de Obras Públicas, Minería, Asuntos Agrarios, Salud Pública y Educación y Cultura. Desde el inicio, el gobernador definió como objetivos centrales la reactivación económica, la atención de la salud pública, la ampliación de la infraestructura educativa y la protección de los trabajadores estatales.
La creación de la primera Universidad jujeña
El compromiso más trascendente de su gobierno fue dotar a Jujuy de una universidad propia. Hasta entonces, los jóvenes que aspiraban a una formación superior debían emigrar a otras provincias, con la consiguiente pérdida de talentos para la región. El gobernador entendió que el desarrollo provincial exigía formar a sus profesionales en el propio territorio. Con el impulso decisivo del profesor Shukri José y el respaldo de amplios sectores de la sociedad jujeña, el proyecto se concretó con notable celeridad. El 11 de enero de 1972 el gobierno nacional autorizó la iniciativa mediante el decreto 205, y el gobernador Pérez sancionó y promulgó la ley provincial 2849, que dio nacimiento a la Universidad Provincial de Jujuy. La institución inició sus actividades el 8 de mayo de 1972 y fue inaugurada oficialmente el 25 de mayo, en adhesión a la Revolución de Mayo, en el edificio de la calle Gorriti 237. Sus primeras unidades académicas fueron las Facultades de Ciencias Agrarias e Ingeniería, orientadas a las necesidades concretas de la provincia. Con el correr de los años, aquella casa de estudios fue nacionalizada y se transformó en la actual Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), en cuyas aulas se forman hoy miles de estudiantes. Décadas más tarde, al conmemorarse las Bodas de Plata de la institución, la comunidad académica rindió homenaje a Manuel Pérez como uno de sus gestores fundamentales.
En 1972 prometió y cumplió en brindar a Jujuy su primera Universidad. La creación de esa casa de altos estudios constituye, sin duda, el legado más perdurable de su gestión.
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