La tarjeta SuCrédito registra un 51% de deudores en mora, el índice más alto de la provincia
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sostiene que la morosidad en Tucumán alcanza niveles críticos, impulsada por el colapso de los ingresos y el auge del endeudamiento digital.
La economía de los hogares tucumanos atraviesa un escenario de extrema fragilidad financiera. La combinación de salarios en retroceso y tasas de interés elevadas disparó los niveles de incobrabilidad en el norte argentino. Según el último reporte del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el 34,5% de los deudores en Tucumán se encuentra actualmente en situación irregular, lo que refleja que más de uno de cada tres usuarios de crédito no puede cumplir con sus obligaciones.
Este fenómeno se inserta en un deterioro sistémico a nivel nacional, donde la morosidad del sector privado alcanzó el 7,6%, tras acumular 19 meses de incrementos consecutivos impulsados por una crisis que afecta con mayor severidad a las familias que a las empresas.
El análisis federal sitúa a la provincia entre las jurisdicciones con mayor presión financiera de la región del NOA. Tucumán registra un ratio de irregularidad del crédito total del 18,2%, un guarismo que expone una profunda brecha según el canal financiero utilizado:
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Al observar la cantidad de personas afectadas, el impacto es aún más nítido: mientras que el 19% de quienes operan con bancos registran atrasos superiores a los 90 días, el porcentaje escala al 38% entre los usuarios de plataformas digitales. Esta dualidad confirma que la búsqueda de financiamiento se desplazó hacia canales no bancarios que, si bien ofrecen mayor accesibilidad, lo hacen con costos financieros que terminan volviendo las deudas irrecuperables.
Dentro del ecosistema de proveedores no financieros, el informe del CEPA pone la lupa sobre las principales operadoras de la región. El caso de Tarjeta Su Crédito, una de las firmas con mayor penetración en el noroeste argentino, resulta paradigmático: la entidad se ubicó entre las 20 financieras con mayores volúmenes de cartera morosa del país, al registrar un ratio de irregularidad del 51,5%. Esto implica que más de la mitad de cada peso prestado por la firma tucumana se encuentra en mora.
A nivel nacional, el ranking de montos en mora en el sector bancario lo lideran el Banco Galicia (17,8%), el BNA (16,1%) y el Banco Santander (15,3%). En tanto, en el universo de las plataformas digitales, Tarjeta Naranja explica por sí sola el 24,1% de los préstamos en mora, seguida por Mercado Libre con el 9,4%.
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El análisis demográfico del CEPA revela que la crisis de deuda golpea con fuerza a las nuevas generaciones: prácticamente 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 34 años se encuentran en situación de morosidad (38,4%). En la franja de hasta 24 años, la tasa de incumplimiento alcanza un dramático 40,9%.
Esta tendencia se vincula directamente con la precariedad laboral. Los proveedores no financieros suelen atender a sectores con ingresos informales o independientes que, al no contar con la estabilidad de un empleo en relación de dependencia y enfrentar altas tasas de interés, caen en una trampa de deuda de difícil salida.
Contrario a los argumentos que atribuyen la mora a la "falta de educación financiera", el CEPA vincula el fenómeno directamente con el modelo macroeconómico vigente. El documento sentencia que la escalada de la morosidad coincide con el desplome del poder adquisitivo: el salario real registrado cayó un 8,7%, una pérdida que se profundiza al 18,7% si se corrige la medición inflacionaria con la canasta de gastos del hogar (ENGHo).
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El informe concluye que el endeudamiento actual refleja una insuficiencia de ingresos estructural para cubrir el costo de vida y advierte que el sistema financiero se encuentra en un bucle peligroso, donde las entidades dejarán de considerar sujeto de crédito a aquellos que refinancian sus deudas, anulando el crédito como motor de reactivación económica a corto plazo.
(Fuente: Tendencia de Noticias)
