La Municipalidad de San Miguel de Tucumán redujo 7.535 empleados en dos años y medio
Según una auditoría, en 2023 había 12.123 agentes municipales, la mitad del interior provincial, y hoy cayeron a 4.588. Los otros distritos.

Se acercan las elecciones y el nombramiento discrecional de empleados públicos vuelve a ponerse bajo la lupa. Este fenómeno comienza en general entre un año y seis meses antes de los comicios, cuando comienzan a llover los contratos y también las denuncias.
Según datos oficiales del municipio capital, luego de una auditoría, la nómina de empleados en 2023 se había elevado a 12.123 agentes, cuando esa cifra oscilaba normalmente entre 4.500 y 5.000, variando según la temporalidad. Lo curioso es que de esos 12.123, casi la mitad (5.275) no residía en la ciudad, mientras que sí lo hacían los 6.848 restantes.
Esto no es ilegal, ya que todos los agentes se rigen por el Estatuto del Empleado Municipal, sin importar si su domicilio particular está fuera del ejido urbano de la capital.
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Lo llamativo fue el aumento de trabajadores municipales que residían en comunas y municipios del interior, como informó LA GACETA en ese momento. Exactamente, 1.382 en Cruz Alta (198 en Alderetes y 659 en Banda del Río Salí, entre otras comunas); 949 en el departamento Tafí Viejo (la mayoría en el municipio y 289 en Las Talitas). Casi 900 empleados de San Miguel de Tucumán residían en Yerba Buena; 250 en Burruyacu; 180 en Tafí del Valle; 112 en Simoca; y 78 en Chicligasta.
El Chañar (Burruyacu), con apenas 2.500 habitantes contaba con 168 agentes que, en teoría, trabajaban en el municipio capital. Es decir, el 6,72% de los chañarenses eran empleados de San Miguel de Tucumán (el porcentaje de agentes aumenta si se cuenta sólo a los mayores), al igual que en Colalao del Valle, por citar sólo dos ejemplos, donde de 964 personas censadas en 2022, 68 eran trabajadores de la capital (7%). Si se reduce sólo a los mayores de edad ese porcentaje se eleva al 14%.
"Este incremento de la planilla ocurrió porque (Germán) Alfaro se metió en la campaña provincial (fue candidato a vicegobernador, secundando a Roberto Sánchez) y necesitaba un armado territorial más allá de la capital, pero descuidó "la casilla del medio" y por eso perdió la capital por 5.000 votos (donde la candidata a intendenta era su esposa, la senadora Beatriz Ávila)", analizó hace unas semanas el hoy ex subsecretario de Gobierno de San Miguel de Tucumán, Alejandro Sangenis.
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"Alfaro repartió contratos desde Rumi Punco hasta Burruyacu, que eran de $18.000, $25.000 o $50.000. En muchos casos era gente que venía al municipio, firmaba el contrato, recibía una tarjeta del Macro para cobrar, y no volvía más", denunció Sangenis. "La intendenta (Rossana Chahla) ordenó auditorías para saber qué hacían, cuántos eran, se hicieron controles de presentismo y se empezaron a dar de baja a los que no trabajaban o no podían justificar sus funciones, más allá de su domicilio. Los qué sí cumplían tareas necesarias, la intendenta dispuso que continúen pero que pasaran a cobrar un salario digno, y no los míseros $18.000", afirmó el ex funcionario.
LA GACETA intentó contactarse con Alfaro pero no obtuvo respuestas.
Sangenis agregó que (Mariano) Campero hizo lo mismo en Yerba Buena, donde generó 800 nuevos contratos antes de las elecciones". Esta última denuncia está judicializada.
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Campero respondió que "todo eso es mentira y la prueba está en que el municipio tiene 949 empleados, que incluye a funcionarios, y 795 son de locación". Explicó que los de locación son sobre todo del GUM (Guardia Urbana Municipal), de la escuela municipal, del Centro de Salud Carrillo, del Centro de Monitoreo, entre otras áreas. "Estimo que debemos ser los que menos trabajadores per cápita tienen de la Provincia", calculó.


Las cifras del ex intendente y actual diputado nacional se aproximan a las que informa en su página el sindicato (Soemyb), donde afirma que agrupa a casi 1.000 afiliados activos, cifra que incluye a empleados de planta como a temporarios.
Campero también puso en duda los números del gremio (dijo que son menos), pero reafirmó que aunque sean ciertas también desmienten a Sangenis.
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La Dirección de Capital Humano, a cargo de María Lorena Radrizzani, informó que la nómina actual de empleados municipales, entre planta permanente y contratados, es de 4.588 agentes, es decir que la planilla se redujo en 7.535 trabajadores desde 2023.
Para tener un comparativo entre algunos de los municipios más importantes, según información oficial de la Municipalidad de Concepción, la planta de trabajadores ronda las 480 personas, entre empleados de planta permanente (267), prestadores de servicio y contratados (107), entre otras áreas, como seguridad, Justicia municipal, etc. Tafí Viejo tiene 600 empleados en blanco, según la distribución de los recursos de coparticipación y acuerdos fiscales del gobierno provincial.
Para acceder a las nóminas de empleados de la capital, Yerba Buena, Tafí Viejo y Concepción debe realizarse un pedido formal mediante un trámite, escrito o digital, según el caso.
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La Banda del Río Salí no ofrece la posibilidad de acceder a esta información.
En Tucumán hay aproximadamente 130.000 empleados públicos, cifra que incluye al personal de áreas esenciales como salud, educación y seguridad, y tiene 59,5 agentes públicos por cada 1.000 habitantes, lo que la ubica en el puesto 11 a nivel nacional, por encima del promedio país que es de 69,8 .
En un año preelectoral que transcurre, aunque por la intensidad política que se vive ya parece electoral, la ciudadanía deberá acercar la lupa a las planillas salariales de los municipios y de la Provincia, y estar atenta al reparto de los recursos públicos antes de las elecciones.


