La citrícola San Miguel consolida su plan de negocios y de inversiones
La compañía consigue financiamiento con la reprogramación de vencimientos y nuevos préstamos hasta 2034.

Resumen para apurados
La compañía San Miguel, junto con sus subsidiarias de Uruguay, Samifruit Uruguay SA y San Miguel International Investments SA consiguieron financiamiento que le permitirá un alivio frente a sus deudas hasta 2034. La citrícola ha suscripto un nuevo financiamiento estructurado bajo un contrato de crédito denominado "Amended and Restated Common Terms Agreement" con la International Finance Corporation ("IFC"), la Corporación Interamericana de Inversiones ("BID Invest") y Coöperatieve Rabobank U.A. ("Rabobank"), por un monto total de capital de aproximadamente U$S 81 millones, comunicó oficialmente.
La operación contempla la reprogramación de los préstamos vigentes de IFC otorgados en 2018, el repago total de los préstamos de 2018 de BID Invest y el Banco Interamericano de Desarrollo, y el otorgamiento de nuevos préstamos por parte de IFC y BID Invest como Prestamistas A, y de Rabobank como Prestamista B, consolidados bajo un único instrumento contractual, conocido como AB Loan.
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La compañía se ha focalizado estratégicamente en la compatibilización de sus vencimientos de deuda financiera con sus resultados operativos y en la contención de sus costos financieros, en línea con su nuevo plan de negocios e inversiones, tras la reconversión estratégica hacia productos industriales derivados del limón.
Esta estrategia financiera sustentable se materializó, en un primer paso, con el canje de deuda de Obligaciones Negociables (ON) por U$S 110 millones, realizado exitosamente en enero pasado, con un 90% de aceptación de los tenedores de ON, y ahora, como segundo paso, se complementa con este nuevo AB Loan por U$S 81 millones, mediante el cual la compañía extendió vencimientos a ocho años, incluyendo dos años de período de gracia y vencimiento final en junio de 2034.
En conjunto, las obligaciones financieras refinanciadas comprenden aproximadamente el 80% de la deuda actual de San Miguel y reducen significativamente las necesidades de refinanciación de la Compañía para los próximos ejercicios. Asimismo, concentran los principales vencimientos de capital a partir de 2028, con un perfil de amortización gradual acorde al crecimiento del negocio previsto hasta 2034, una vida promedio de aproximadamente seis años y una tasa de interés variable equivalente a SOFR + 6% -casi 9,8% nominal anual-
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La Compañía considera que esta nueva estructura de capital, sumada a una tasa competitiva para el perfil de riesgo y el plazo de la operación, la deja en una posición sólida para afrontar sus compromisos financieros y continuar accediendo a líneas de financiamiento de corto y mediano plazo en condiciones más favorables, tanto en el mercado bancario como de capitales.
Los fondos serán aplicados, por un lado, a la refinanciación de pasivos financieros de corto plazo del Grupo San Miguel y, por otro, a la finalización del plan de inversiones de capital -capex-, que comprende las últimas etapas del proceso de reconversión estratégica de la Compañía.
Con la finalización de este plan de inversiones, San Miguel consolida una etapa clave de modernización y ampliación de su capacidad industrial, fortaleciendo una base productiva orientada a sostener su crecimiento de largo plazo y respaldada por contratos comerciales con clientes internacionales.
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San Miguel es una de las principales compañías globales en el procesamiento industrial de limón y en la producción de ingredientes naturales para clientes industriales. Exporta sus productos a más de 100 clientes en 32 países y abastece a industrias como alimentos, bebidas, fragancias, sabores e ingredientes naturales.
Controlada históricamente por familias empresarias argentinas, entre ellas las familias Otero Monsegur y Miguens Bemberg, San Miguel atravesó en los últimos años un profundo proceso de transformación. A partir de 2022, redefinió su estrategia de negocio para concentrarse en el segmento industrial, dejando atrás una estructura más expuesta al negocio de fruta fresca y enfocándose en productos de mayor valor agregado, una plataforma global más eficiente y relaciones comerciales de largo plazo.
Como parte de este proceso de transformación, San Miguel avanzó en el fortalecimiento de su estructura de capital, la mejora de su perfil de vencimientos, la optimización de sus operaciones y la expansión de su base industrial. En paralelo, consolidó su presencia internacional con operaciones industriales en Uruguay y Sudáfrica, que se suman a su base productiva en Tucumán, Argentina. Esta configuración multi-origen fortalece su capacidad de abastecimiento, diversifica riesgos climáticos, productivos y regulatorios, y le permite avanzar en su visión de consolidarse como una plataforma global de ingredientes naturales de origen cítrico, sosteniendo su liderazgo en el segmento industrial del limón.
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IFC, BID Invest y Rabobank han acompañado a San Miguel a lo largo de distintas etapas de su desarrollo, consolidando una relación de largo plazo con la banca internacional. La renovación y ampliación de este financiamiento reafirma la confianza de las tres instituciones en el modelo de negocio de la Compañía, su perfil exportador, sus contratos con clientes internacionales de prestigio global y su estrategia de sustentabilidad a largo plazo.
La operación incluye, asimismo, el mantenimiento de los compromisos medioambientales y sociales vinculados a objetivos de sustentabilidad asumidos por la Compañía en financiamientos anteriores. Con esta nueva estructura financiera, San Miguel fortalece su posición competitiva para completar su proceso de reconversión, consolidar los avances alcanzados en los últimos años y continuar ejecutando su plan de crecimiento de largo plazo.


