La Cámara Federal de Tucumán funcionará con dos salas desde el lunes 2 de noviembre
Tras más de tres décadas sin cambios sustanciales, el tribunal distribuirá las causas en trámite mediante sorteos y operará con una presidencia común a cargo de Fernando Poviña.
La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán comenzará a funcionar este lunes 2 de noviembre bajo una nueva estructura, con un esquema de dos salas permanentes. La reforma apunta a distribuir la carga de trabajo y agilizar la resolución de las causas que llegan a esa instancia. Fue aprobada por el Congreso de la Nación y reglamentada en la provincia mediante la Acordada 70/26, firmada el 23 de septiembre por los integrantes del tribunal.
El cambio no es solo una división administrativa: fija nuevas reglas para la integración de los tribunales, la asignación de expedientes, los mecanismos de votación y las subrogancias ante eventuales impedimentos de los magistrados.
Sorteo de las causas en trámite
Entre el lunes 2 y el miércoles 4 de noviembre, las secretarías realizarán en el sistema informático Lex 100 el sorteo de las causas que actualmente están en trámite, con compensación por materia. Así, los expedientes se distribuirán entre las dos nuevas salas y comenzará a regir el esquema previsto por la Ley 27.821. Las causas que ingresen después se asignarán mediante sorteos en el mismo sistema, también con compensación por materia.
Una jurisdicción que excede Tucumán
La Cámara Federal con sede en la provincia actúa como tribunal de alzada también en causas de Santiago del Estero y Catamarca. Su competencia abarca asuntos penales, aduaneros, electorales, laborales y previsionales, además de cuestiones de seguridad social, entre otras materias.
La modificación estuvo vinculada con el aumento del volumen de expedientes y con las dificultades de integración. Hasta ahora, el tribunal funcionaba con cinco vocalías y debía reunir tres voluntades para alcanzar una mayoría decisoria. La nueva organización distribuye esa tarea entre dos cuerpos con idéntica competencia material, territorial y funcional. La estructura anterior permanecía prácticamente inalterada desde 1990.
Dos salas y una presidencia común
Según la Acordada 70/26, la Sala I estará integrada por los jueces Ricardo Mario Sanjuán y Marina Cossio, y la Sala II por Mario Rodolfo Leal y Patricia Marcela Moltini. Ambas funcionarán bajo la presidencia común de Fernando Luis Poviña, actual titular de la Cámara.
El esquema es transitorio hasta que se incorpore el sexto juez de Cámara previsto en la ley. Cuando se cubra esa vacante, cada sala tendrá tres magistrados y una composición permanente.
Mientras tanto, Poviña podrá intervenir indistintamente en cualquiera de las dos salas cuando haya una discrepancia entre sus integrantes y sea necesario alcanzar la mayoría. El primer voto se sorteará entre los dos vocales que pertenecen exclusivamente a cada sala; si ambos discrepan, el presidente común emitirá el voto dirimente, salvo que exista algún impedimento para su intervención.
Reemplazos y radicación de expedientes
Ante licencias, excusaciones o recusaciones de alguno de los vocales, el presidente reemplazará al magistrado impedido. Si hubiera más de una vacancia, se sorteará entre los dos integrantes de la sala que no deba ser integrada. Para reemplazar al presidente, la subrogancia seguirá un orden sucesivo entre el vicepresidente primero y el vicepresidente segundo.
La radicación de un expediente en una sala será definitiva y alcanzará también a sus incidentes y legajos vinculados, para evitar modificaciones posteriores. Los asuntos cuya resolución unipersonal esté expresamente autorizada por la normativa se asignarán por sorteo, y cada secretaría llevará un registro de los ingresos y del orden de votación.
En esta primera etapa no habrá duplicación de estructuras administrativas: las secretarías Penal, Civil, de Leyes Especiales Civil y Previsional de Cámara seguirán tramitando los expedientes de ambas salas.
El camino legislativo
La ley obtuvo sanción definitiva en la Cámara de Diputados de la Nación el 26 de agosto, con 205 votos afirmativos. El proyecto fue impulsado originalmente por la senadora tucumana Sandra Mendoza, junto con Guillermo Andrada y Carolina Moisés, y luego se unificó con una iniciativa de la senadora Beatriz Ávila. Además de dividir el tribunal, la norma creó un sexto cargo de juez de Cámara, necesario para completar el funcionamiento definitivo de las dos salas con tres integrantes cada una.
Por ahora, la Cámara trabajará con una integración transitoria de cuatro vocales distribuidos en dos salas y una presidencia común, de modo que la falta de designación del sexto magistrado no demore la implementación de la reforma.

