Imputan a un integrante de la banda que robaba camionetas de alta gama en Tucumán
El sospechoso, imputado por hurto agravado y asociación ilícita, participó del robo de una Toyota Hilux en pleno centro de San Miguel de Tucumán. La organización, con ramificaciones en Córdoba, deja al acusado con prisión preventiva hasta el 18 de diciembre.
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos III, a cargo de la fiscal Alejandra Navarro y con la intervención del auxiliar fiscal Rodrigo Bilbao, formalizó la imputación de un nuevo sospechoso señalado como integrante de una organización dedicada al robo de vehículos de alta gama y su posterior traslado hacia otras provincias e incluso al exterior. Durante la audiencia, la Fiscalía expuso el conjunto de pruebas reunidas para sostener la acusación por hurto agravado —por tratarse de un rodado que se encontraba en la vía pública— en concurso real con asociación ilícita, esta última atribuida en carácter de miembro de la banda.
Luego de escuchar los argumentos de la defensa, que había cuestionado la calificación de asociación ilícita, el juez interviniente rechazó esa objeción, convalidó la legalidad de la detención y de la formulación de cargos, y ordenó la prisión preventiva del imputado hasta el 18 de diciembre de 2026.
Cómo se ejecutó el robo
Según el relato fiscal, el hecho se produjo en la madrugada del 29 de marzo de este año, cuando el acusado —junto a Roberto Carlos Murúa, Jonatán Mauricio Murúa, Nahuel Oscar Plasencia y Said Marcelo Fabián Calderón, en un esquema de coautoría con roles diferenciados— participó del robo de una camioneta Toyota Hilux negra con detalles rojos y blancos, sustraída en la intersección de las calles Lavalle y Juan B. Alberdi, en pleno centro de San Miguel de Tucumán.
Para garantizar la maniobra y la posterior fuga, la banda se valió de dos vehículos de apoyo: un Fiat Palio Attractive, registrado a nombre de un familiar directo de uno de los acusados, y un Suzuki Fun. Las cámaras de seguridad de la provincia habían detectado el ingreso del Fiat Palio ya desde la tarde anterior, circulando desde Banda del Río Salí hacia la capital tucumana.
Cerca de las 2:30 de la madrugada, los integrantes del grupo lograron ingresar a la Hilux, ponerla en marcha y dirigirse hacia Alderetes. Minutos después, a las 2:51, las cámaras del pasaje Islas Malvinas captaron el momento clave del operativo: allí, Julio Antonio Herrera y María Elizabeth Moya tomaron el control de la camioneta robada para continuar el trayecto, mientras el resto de los implicados regresaba hacia San Miguel de Tucumán a bordo del Fiat Palio.
Una organización con ramificaciones en Córdoba
Al justificar la calificación de asociación ilícita, la Fiscalía sostuvo que los acusados integraban una red estable, que habría operado al menos durante todo marzo de este año, con participación también de Julio Antonio Herrera, María Elizabeth Moya, Oscar Manuel Moreno y otras personas todavía bajo identificación.
Según la investigación, la banda contaba con una logística compleja que incluía desplazamientos entre Córdoba y Tucumán, uso de vehículos vinculados a entornos familiares de sus integrantes y una clara división de tareas entre quienes ejecutaban el robo, cubrían la operación, realizaban el transbordo y trasladaban los rodados sustraídos.
Como parte de la evidencia reunida, la Fiscalía remarcó que el Fiat Palio utilizado en el hecho fue posteriormente hallado en Córdoba, frente al domicilio atribuido a Calderón, mientras que el Suzuki Fun fue localizado en la vivienda de los padres de Plasencia. Con base en la pluralidad de involucrados, la complejidad del operativo y su alcance interprovincial, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva, que finalmente fue convalidada por el juez.


