GP de Hungría: Leclerc dominó el primer ensayo y Colapinto lo vio desde boxes
El monegasco lideró la primera práctica en Budapest estrenando mejoras, pero un problema técnico apagó su Ferrari antes de ingresar a boxes. Por su parte, el argentino Franco Colapinto no rodó en la FP1 para cumplir con el reglamento de pilotos novatos.
Contento y preocupado. Con esa dualidad de sensaciones cerró Charles Leclerc el primer entrenamiento libre del Gran Premio de Hungría, la 11ª fecha de la temporada 2026 de la Fórmula 1. Por un lado, el monegasco se llevó la satisfacción de haber sido el más veloz de la sesión inicial en Hungaroring; por el otro, sufrió la frustración y desconfianza de vivir los últimos siete minutos de la tanda a pie, luego de que su monoplaza lo dejara tirado en el ingreso a la calle de boxes.
La escudería de Maranello implementó en Budapest una nueva versión de su alerón trasero, configurado con alta carga aerodinámica para adaptarse a las exigencias de un trazado lento y trabado, frecuentemente apodado como "Mónaco sin muros". Los ingenieros de la Scuderia montaron esta actualización en el monoplaza de Leclerc, mientras que Lewis Hamilton rodó con la especificación anterior. La apuesta técnica pagó con creces en los cronómetros: Leclerc marcó el mejor tiempo con 1m19s075 utilizando neumáticos blandos, relegando a Max Verstappen (Red Bull) al segundo lugar por 484 milésimas y a Hamilton al tercer puesto.
Sin embargo, las alarmas se encendieron cerca del final. Al transitar la curva 13, el auto de Leclerc emitió un sonido extraño y la unidad de potencia se apagó por completo. El piloto logró llegar por inercia a la entrada del 'pit lane', donde debió bajarse reportando una rotura por radio, reflejando en el rostro del jefe de equipo, Frédéric Vasseur, la seria preocupación por la fiabilidad de la máquina.
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El primer ensayo estuvo fuertemente marcado por la normativa de la FIA que obliga a las escuderías a ceder dos sesiones de FP1 al año a pilotos novatos. Por este motivo, el argentino Franco Colapinto vivió la actividad desde los boxes, cediéndole la butaca de su monoplaza al estonio Paul Aron, piloto de reserva de la escudería francesa. Aron finalizó en la 19ª posición tras una pasada de largo en la última curva, mientras que su compañero de equipo Pierre Gasly se ubicó 14º.
La preocupación crece en la escuadra de Enstone, siendo la única de la parrilla que no presentó actualizaciones en Hungría y quedando momentáneamente por detrás de competidores directos como Audi —que sorprendió con Gabriel Bortoleto en el sexto lugar— y los monoplazas de Racing Bulls.
Por el lado de Aston Martin, la cita húngara marcó el estreno del rediseño integral concebido por el prestigioso ingeniero Adrian Newey. Tras descartar nuevas evoluciones sobre el chasis inicial del año, el equipo apostó por un concepto aerodinámico renovado que colocó a Fernando Alonso en el 13° puesto. La nota negativa para la estructura británica la dio Lance Stroll, quien protagonizó un aparatoso trompo tras sufrir la rotura repentina de la suspensión trasera izquierda, cerrando una sesión de pruebas cargada de novedades técnicas en el circuito magiar.

