El saludo viral del papa León XIV con Lacalle Herrera: evitó que le besara el anillo
Durante la recepción en Montevideo, el expresidente Luis Lacalle Herrera intentó besar el anillo del pontífice, que rechazó el gesto en dos oportunidades y optó por un apretón de manos. La escena, captada por la transmisión oficial, se difundió en redes sociales.
Un episodio protocolar protagonizado por el papa León XIV y el expresidente uruguayo Luis Lacalle Herrera, que gobernó el país entre 1991 y 1995, se volvió viral en redes sociales. Ocurrió en Montevideo, en el inicio de la visita del pontífice a Uruguay, Argentina y Perú, y quedó registrado en la transmisión oficial, a metros de la Plaza Independencia.
El saludo
Tres minutos antes de las 18, cuando León XIV llevaba menos de una hora y media en territorio uruguayo, caminó sobre una alfombra roja junto al presidente Yamandú Orsi. Saludó con la mano a la vicepresidenta y continuó con el expresidente Julio María Sanguinetti.
A su lado esperaba Lacalle Herrera, dirigente del Partido Blanco. Al estrechar la mano del papa, intentó realizar el gesto tradicional de besar el anillo. Al agacharse, el pontífice se resistió de inmediato a recibir ese homenaje.
Pese al primer rechazo, el expresidente insistió durante unos segundos en llevarse la mano del papa a los labios. León XIV volvió a evitarlo con firmeza y ambos terminaron con un apretón de manos, mirándose a los ojos.
La tradición
Ese saludo es conocido como "besamanos". El papa lleva el anillo del Pescador y besarlo fue una costumbre de la Iglesia Católica. Sin embargo, tanto León XIV como antes Francisco no son afectos a que les besen el anillo ni a que se arrodillen ante ellos, y prefieren estrechar la mano.
El resto de la recepción
A continuación, el pontífice saludó al hijo de Lacalle Herrera, el también expresidente Luis Lacalle Pou. Luego subió al escenario junto a Orsi, y ambos pronunciaron discursos ante cientos de personas reunidas en el lugar.
Durante los discursos, la transmisión oficial mostró a Lacalle Pou intentando acomodarse el pelo, que el viento le movía, sin usar las manos, un movimiento de cabeza que también llamó la atención en redes.
Concluidos los saludos y discursos, el papa celebró las vísperas y presidió una homilía en la Catedral de Montevideo.
