El Gobierno garantizó el gas en los hogares y detalló cómo siguen los aumentos de tarifas
En plena ola de frío, Daniel González aseguró que el abastecimiento prioritario está blindado. Además, explicó el nuevo esquema mensual de la luz y el gas, y defendió el avance del RIGI.
El Gobierno nacional llevó tranquilidad a los usuarios residenciales respecto al abastecimiento de fluidos durante los meses de temperaturas más extremas. El secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, remarcó que "no va a faltar gas en los domicilios en la medida que no haya un imponderable", tales como la salida de producción de un yacimiento estratégico o fallas imprevistas en los sistemas de transporte y distribución.
En diálogo con Radio Mitre, el funcionario ratificó que el sistema actual "está funcionando perfectamente bien" y que la producción y la capacidad de transporte local son técnicamente suficientes para cubrir la demanda prioritaria de todo el país. Sin embargo, reconoció que ante los picos de frío extremo se mantienen las interrupciones programadas en contratos interrumpibles de industrias y estaciones de GNC, argumentando que no es económicamente viable construir gasoductos millonarios para utilizarlos a máxima capacidad apenas diez días al año.
Al evaluar el impacto del aumento de tarifas, González explicó que los valores residenciales de luz y gas se ajustan o reducen de manera automática todos los meses combinando dos variables: la inflación de los meses anteriores (que golpea el cargo fijo) y el costo real de la energía ligado al tipo de cambio oficial en dólares. Bajo este criterio, precisó que para este período el gas sube un 3% promedio, mientras que la luz se incrementa un 1,5%.
Respecto al régimen de subsidios al gas y la luz, el secretario puntualizó que la mitad de los usuarios del país ya abona el costo real de la energía. Para el universo restante, rige un esquema de topes basado en ingresos familiares:
¿Quiénes reciben subsidios?
El beneficio se activa si el grupo familiar percibe ingresos mensuales inferiores al equivalente de tres Canastas Básicas Totales. En invierno, este segmento cuenta con un 75% de descuento en el componente del gas y más de un 60% en la energía eléctrica. "El objetivo es subsidiar al que lo necesita cuando lo necesita; por eso ya no subsidiamos el gas en verano", aclaró González.


En cuanto al precio de la nafta y el gasoil, el funcionario señaló que el Estado aplicó una actualización del 1% en el impuesto a los combustibles, un tributo que arrastra un rezago histórico significativo. No obstante, subrayó el cambio de paradigma oficial: "Nosotros ya no intervenimos más en los precios de los combustibles ni en el petróleo que se vende localmente; el traslado a los surtidores es decisión exclusiva de las petroleras".
Por otra parte, detalló el panorama de las industrias del norte y el litoral que sufren cortes por contratos interrumpibles. González remarcó que el Estado sigue importando Gas Natural Licuado (GNL) —cuyo costo de postguerra llega a ser seis veces superior al fluido nacional— y lo ofrece a las empresas mediante subastas electrónicas públicas. Cada firma realiza su propia ecuación económica para definir si convalidan el precio del GNL importado, si suspenden actividades unos días o si migran temporalmente al uso de gasoil.
La tracción de la actividad hidrocarburífera en Neuquén sigue quebrando marcas históricas. El secretario celebró el presente de Vaca Muerta, anticipando que el volumen de extracción tocará un récord absoluto de un millón de barriles diarios de petróleo, con proyecciones de escalar a 1,5 millones en los próximos tres años. Como el mercado local se encuentra totalmente abastecido, el excedente neto se destinará por completo a la generación de divisas por exportación.
Finalmente, González cruzó las críticas de la oposición vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), calificando de "superfalsas" las versiones que acusan al programa de favorecer únicamente a capitales extranjeros de manera discrecional:

