El gobierno despidió más de 100 trabajadores de la Comisión Atómica y el presidente huyó escoltado por Gendarmería
ATE denunció que "el objetivo es convertir la comisión en un centro con sueldos que no alcanzan para cargar la SUBE".

ATE denunció que "el objetivo es convertir la comisión en un centro con sueldos que no alcanzan para cargar la SUBE".
El gobierno mandó este martes más de 100 telegramas de despido a los trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y, ante la protesta de los sindicatos ATE y APCNEAN, decidió vallar las puertas de las oficinas del presidente del organismo, Martín Porro, con un cordón de gendarmes para disuadir una concentración en la sede central, ubicada sobre Avenida Libertado al 8200.
En la comisión, hay alrededor de 350 contratados y las autoridades se habían comprometido el pasado 5 de junio, durante el acto de conmemoración de la creación de la CNEA, a renovar el contrato de cada empleado en su puesto. La reducción del personal contrasta con la presunta jactancia que mostraron los funcionarios que viajaron a Nueva York en marzo para promocionar la actividad nuclear.
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Los telegramas comenzaron a llegar a los despedidos con fecha del 30 de junio e informan que cesan en sus funciones a partir del 1° de julio. Porro se niega a recibir a los representantes gremiales, pese a que acredita pertenencia histórica a la comisión: trabajó en Dioxitec y en el RA1, que produce radioisótopos para investigación, según fuentes sindicales.
Porro permaneció atrincherado en su oficina y custodiado por la Gendarmería, una fuerza de seguridad que ya tenía presencia en las plantas de CNEA pero que multiplicó la cantidad de uniformados desde que se desató la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán. De hecho, los trabajadores de la comisión se sorprendieron cuando los gendarmes empezaron a controlar celosamente hasta los tupper de comida con los que ingresaban a los establecimientos para cumplir con su jornada laboral.
Los despidos alcanzan al personal administrativo, técnicos y profesionales. Un trabajador con más de una década de antigüedad dijo a LPO que echaron a la única operadora que había del microscopio SEM, en la sede de Constituyentes, y a una de las dos técnicas en sistemas.
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La delegada de ATE en CNEA, Carolina Komar consideró que "no tiene ningún sentido" la decisión del gobierno y repuso que desde que asumió Javier Milei renunciaron 500 trabajadores de la comisión. "La única explicación es que quieren entregar el desarrollo nuclear a Estados Unidos y el objetivo es convertir la comisión en un centro formador de profesionales que se van porque no les alcanza para cargar la SUBE", sostuvo.
Además de Porro, la CNEA está manejada por Ignacio Bruera y Felipe Randle. Antes de ese triunvirato, se desempeñó en la presidencia Adriana Serquis, actual diputada por UP, y luego, Germán Guido Lavalle, quien llegó al gobierno de la mano de Nicolás Posse. "Hace 6 meses que no hay canal de diálogo con las autoridades", dijo Komar.


