El adiós del más grande: Messi cerró su ciclo en la Selección con goles y asistencias
En una noche colmada de emoción en el Monumental, la Albiceleste venció 3-0 a Benín. El capitán disputó su partido 208, asistió a Otamendi y Nico Paz, y selló de penal su gol número 126 con la camiseta nacional.
El fútbol mundial vivió este martes una de sus jornadas más trascendentales e irrepetibles. Lionel Messi disputó el último de sus 208 partidos oficiales con la camiseta de la Selección argentina, poniéndole el broche de oro a la trayectoria internacional más laureada y conmovedora de la historia. En un Estadio Monumental con más de 80.000 hinchas conmovidos, la Albiceleste venció 3-0 a Benín en una auténtica fiesta popular donde el astro rosarino se despidió tal como manda su legado: jugó los 90 minutos, repartió dos asistencias y convirtió su gol número 126 con la celeste y blanca.
El encuentro amistoso significó el cierre definitivo de su ciclo tras la Copa del Mundo 2026 y un período personal atravesado por el fallecimiento de su padre, motivos que derivaron en el anuncio de su retiro del seleccionado para dar paso a las nuevas generaciones.
La liturgia albiceleste estuvo cargada de una sensibilidad inédita desde la previa. Al momento de las estrofas del Himno Nacional Argentino, el capitán no pudo contener la emoción y, con un nudo en la garganta ante el peso de su historia, escuchó cómo sus compañeros y el estadio entero cantaron por él, cobijados tras la tradicional bandera que reza "Las Malvinas son argentinas".
Vestido con una indumentaria especial diseñada por Adidas para su despedida, el Diez exhibió destellos de su jerarquía desde el silbatazo inicial. A los 10 minutos de la primera etapa, el árbitro detuvo el juego durante más de un minuto:
El desenlace triunfal se destrabó en el complemento mediante la pegada excelsa del Diez:
La coronación de la fiesta llegó a los 26 minutos del segundo tiempo. Tras una infracción sobre Agustín Giay dentro del área, Lionel Messi asumió la ejecución del tiro penal y sacó un remate fuerte y cruzado inalcanzable para el arquero rival, sentenciando el 3-0 definitivo.
Fue el tanto internacional número 126 en 208 presentaciones con la camiseta nacional, estadísticas que sellan una época irrepetible coronada con una Copa del Mundo, dos Copas América y una Finalissima. Más allá de los trofeos y los números imbatibles, el paso de Lionel Messi por la Selección argentina quedará grabado como un hito indeleble en la cultura popular, despidiéndose como lo que es: una leyenda viva y eterna.


