EE.UU. aprieta a Cuba: cierra la puerta bancaria a sus emprendedores y limita los viajes
Washington prohibió transacciones financieras indirectas con entidades cubanas sancionadas, eliminó los pagos "U-Turn" y las cuentas para empresarios privados de la isla. La Habana denuncia un ataque contra todos los sectores de su economía.
El Gobierno de Estados Unidos ajustó un tornillo más en su presión sobre Cuba. Este martes 29 de septiembre, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, anunció un paquete de medidas que endurece las sanciones financieras contra la isla y restringe varios tipos de viajes de ciudadanos estadounidenses. El golpe alcanza incluso al incipiente sector privado cubano, que Washington decía querer impulsar.
Qué cambia en el sistema financiero
La OFAC prohibió las transacciones financieras "indirectas" con entidades cubanas sancionadas, en especial las vinculadas al aparato de seguridad y a Gaesa, el conglomerado económico del ejército cubano.
Además, eliminó dos autorizaciones que se habían habilitado en 2024, durante la presidencia del demócrata Joe Biden:
Viajes: más trabas para los estadounidenses
Las nuevas normas también recortan categorías de viaje que se habían permitido durante el mandato de Barack Obama. Los viajes de intercambio cultural, conocidos como "de persona a persona", y las conferencias y reuniones de negocios pasarán a requerir autorización. Los viajes educativos, por su parte, deberán hacerse bajo el auspicio de una organización aceptada por las leyes estadounidenses, y los estudiantes tendrán que ir acompañados por esa institución.
Quienes hayan hecho antes de este miércoles al menos una transacción vinculada a su viaje, como la compra de un pasaje aéreo, podrán mantener la autorización.
La respuesta de La Habana
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reaccionó en la red social X. Afirmó que las nuevas medidas buscan "obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso", en referencia a las reformas de libre mercado que el Gobierno aprobó en junio para enfrentar la crisis. Además, sostuvo que las sanciones atacan "de forma abierta tanto al sector público como al sector privado, ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo".
Desde el sector privado, Oniel Díaz, dueño de una consultora que asesora a emprendedores de la isla, advirtió en Facebook que las medidas crean "obstáculos adicionales", al cerrar "cualquier opción de conexión bancaria por mínima" con Estados Unidos. Su temor es que los bancos de otros países endurezcan sus controles, lo que complicaría el pago de compras internacionales del sector, entre ellas alimentos y combustibles.
Un giro en pleno auge de las importaciones privadas
La decisión llega justo cuando las compras del sector privado cubano a Estados Unidos crecían con fuerza. Según la oficina del censo estadounidense, Cuba importó mercancías por 149 millones de dólares en julio, el mayor monto mensual desde 1992. Entre enero y julio, las compras sumaron 674 millones, una cifra cercana al total de todo 2025.
Presión máxima
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la relación entre ambos países se volvió a tensar. El mandatario republicano sostiene que Cuba, a unos 150 kilómetros de Florida, representa una "amenaza extraordinaria" para la seguridad estadounidense y ha amenazado en repetidas ocasiones con "tomar el control" de la isla.
Washington, que no oculta su deseo de un cambio de régimen en La Habana, aplica desde enero un bloqueo petrolero de facto sobre el país de 9,4 millones de habitantes, medida que profundizó su crisis económica y energética.


