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De casona señorial a refugio de amor en la capital jujeña

El legado de la familia Guillermón que cedió al Estado una casona para ser destinada al cuidado de adultos mayores.

El Tribuno de Jujuy5 min de lectura
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De casona señorial a refugio de amor en la capital jujeña
De casona señorial a refugio de amor en la capital jujeña

Recordar al capitán José Horacio Guillermón (padre) es volver a épocas del Jujuy antiguo dignas de ser evocadas. Nacido el 15 de octubre de 1890 en Capilla del Señor, provincia de Buenos Aires, abrazó la carrera de armas en el Colegio Militar de la Nación y se retiró con el grado de capitán tras desempeñarse como jefe del Distrito Militar N° 64 de Jujuy. Al casarse con la jujeña Rosario Jovita Gil Baca, adoptó a esta provincia como su verdadera tierra. Su esposa fue una mujer profundamente solidaria, dedicada por entero a tareas de beneficencia y al cuidado de adultos mayores. Tuvieron siete hijos: (uno de ellos murió joven) José, Estela, Martina, Nélida (de Brizuela), Amalia (de Tezanos Pinto) y María Magdalena (de Castilla Sastre).

En el ámbito público según consta en el Diccionario General de Jujuy, Guillermón cumplió funciones como diputado provincial y jefe de Policía e intendente de San Salvador de Jujuy en el año 1913.

En su gestión municipal, sobresalió por gestionar ante Obras Sanitarias de la Nación la mejora de las cloacas domiciliarias; regular los precios de alimentos básicos como carne, leche, pan y frutos; y crear el cargo de Inspector Veterinario con la finalidad de vigilar diariamente el estado de los productos faenados en los mataderos controlando la calidad de los lácteos vendidos al público.

Corroborando esta información, el historiador Félix Infante destaca en su "Libro de los Intendentes" el afán de Guillermón por dar carácter popular a las celebraciones patrias. En un aniversario de la Revolución de Mayo, instaló una pantalla en la plaza Belgrano para proyectar películas gratuitas para el pueblo. Ordenó las finanzas municipales dejando un cuantioso saldo en caja, a pesar de haber recibido una pesada deuda, y ejecutó dos obras de infraestructura fundamentales: el Corralón Municipal y el Banco de Préstamos. Como curiosidad, cerca de este corralón, los estudiantes de ese entonces del Colegio Nacional junto con otros establecimientos, realizaban la Fiesta de las Flores, antesala de la estudiantina y el Vejigazo, eventos que dieron origen a la actual Fiesta Nacional de los Estudiantes.

Tomando en cuenta las cualidades y la personalidad de este hacedor, nace una joya arquitectónica con alma: en el año 1919, el capitán Guillermón levantó una magnífica propiedad en el barrio Los Huaicos como casa de veraneo familiar. Por su imponente arquitectura academicista con influencias francesas e italianas, el edificio fue frecuentemente llamado "palacio". Aquella casona, que conserva su esplendor en un enorme predio, vibró alguna vez con las risas de los niños recolectando huevos en el gallinero, paseando a caballo o presenciando el ordeñe junto al querido y siempre presente cuidador, Genaro, según los valiosos recuerdos brindados por sus descendientes Hugo, Estela y Hugo Castilla Sastre. El aroma de las hortensias frescas del jardín y las tardes donde el "Tío Pepe" preparaba arroz con leche para la familia se transformaron, pero mantuvieron su esencia, ampliando sus paredes para cobijar a una familia mucho más grande.

La continuidad de este mandato familiar fue posible gracias a su hijo homónimo, el coronel José Horacio "Pepe" Guillermón. Nacido el 28 de noviembre de 1920, siguió los pasos de su padre ingresando al Colegio Militar en 1938 y egresando en 1942 como subteniente. Prestó servicios en Concepción del Uruguay, Jujuy, Buenos Aires y Panamá. En 1962 fue secretario general de la intervención militar en Salta, y en 1967 asumió la dirección de la Escuela de Suboficiales "Sargento Cabral", pasando posteriormente por los liceos militares. Por propuesta suya, en 1969, la superioridad nombró a San Luis Gonzaga como santo patrono de los liceos nacionales, declaración refrendada por el cardenal Antonio Caggiano.

Tras pasar a retiro, fijó su residencia en su ciudad natal. Entre 1982 y 1983 formó parte de la comisión especial para la nomenclatura de las calles de la ciudad, brindando antecedentes de muchísima utilidad. Además, se lo recuerda como un infatigable viajero que recorrió el país y diversas capitales del mundo.

Sin duda, su acción más trascendental fue ser el ejecutor material de la donación de la propiedad de Los Huaicos, cumpliendo con honor y de forma póstuma la última voluntad de sus padres.

Respetando el espíritu de caridad familiar, la casona pasó a propiedad del Estado provincial para ser destinada exclusivamente al cuidado, acompañamiento y contención de las personas adultas mayores, llevando el nombre de los legatarios: "José Horacio Guillermón y Rosario Jovita Gil Baca".

Gracias a la concreción de esta magnífica filantropía, el 4 de agosto de 1993 se inauguró oficialmente el Hogar Guillermón con un fin específico dispuesto en la donación que sea un lugar de protección y contención de personas adultas. Donde antes había tertulias familiares, hoy sus imponentes arcos y columnas resguardan un presente de profunda dignidad.

Convertido en un modelo de Residencia de Larga Estadía, el edificio ofrece talleres recreativos, servicios médicos, enfermería, fisioterapia y el cálido acompañamiento de trabajadores sociales.

Ya en la celebración de su 23° aniversario, diez años atrás, el diario El Tribuno de Jujuy destacó la labor de esta institución que cobija a personas mayores que han atravesado dificultades sociales a lo largo de su vida, resaltando el compromiso para que los residentes mejoren sus habilidades y tengan una vejez activa. Actualmente, el edificio depende del Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia, a través del área encargada de la protección integral de las personas mayores. Allí se realizan refacciones coordinadas por el Ministerio de Infraestructura de la Provincia para adaptar la funcionalidad de la estructura que, tras más de tres décadas desde su donación, sigue cumpliendo su finalidad primaria. Se prevé de acuerdo a la información recibida, instalaciones sanitarias con la construcción de un módulo externo e independiente al edificio principal que albergará cuatro baños nuevos, una batería sanitaria y tres duchas implementando conexiones completamente renovadas de redes de agua y desagües, además de incorporar un sistema de calefacción nuevo para climatizar el sector. Junto a este trabajo se avanza con el recambio y consolidación de suelos.

Estas reformas forman parte de las políticas públicas locales para mejorar la habitabilidad, comodidad y la calidad de vida de los adultos mayores residentes en la institución.

Se continuará con gabinetes de psicología, asistencia social, terapia ocupacional e higiene. Los adultos mayores jujeños encuentran en este antiguo palacio el respeto, la atención y el amor que tanto merecen que hoy con sus mejoras edilicias dará mayor bienestar. Este es un justo y necesario reconocimiento a la familia Guillermón, que siempre pensó en el bienestar de su tierra. (Autoría Fernando Zurueta).

Temas de la nota

#provinciales#2026#casona#senorial#refugio#amor#capital#jujena#jujuy
Nota basada en una publicación de El Tribuno de Jujuy. Primera Línea recopila, reedita y contextualiza la información.
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