Construir cuesta un 59% más en dólares que el promedio de los últimos 15 años
Según un informe de Cohen, el costo en dólares se ubica muy por encima de su media histórica. En paralelo, la actividad cayó 4,4% interanual en agosto y, en julio, se perdieron unos 4.000 empleos formales.
El costo de construir en dólares se ubica un 59% por encima del promedio de los últimos 15 años, según un informe de la consultora Cohen. El trabajo fue presentado por Martín Mejía, analista de su Oficina de Inversiones, y toma como referencia el índice de la Cámara Argentina de la Construcción para el Gran Buenos Aires.
Ese 59% no corresponde a un aumento ocurrido en el último año, sino a la distancia respecto del promedio histórico en moneda estadounidense.
El informe describe un cambio en la relación entre los costos de las obras y el dólar. Hasta 2024, el costo de construcción había crecido por debajo de la devaluación; desde entonces, pasó a aumentar por encima del tipo de cambio. Esa dinámica encarece las obras medidas en dólares y obliga a revisar cuánto alcanza el capital disponible para financiar un proyecto.
Qué influye en los costos
Los componentes responden a factores distintos. Los materiales son más sensibles al tipo de cambio y, en algunos casos, a los precios internacionales. La mano de obra depende, sobre todo, de las negociaciones salariales. Según Cohen, la inflación se traslada a los costos con un rezago de uno o dos meses, condicionado por las paritarias y las actualizaciones de los insumos.
Una actividad que no consolida la recuperación
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción del INDEC cayó 4,4% interanual en agosto, y la tendencia-ciclo retrocedió 1,1% frente al mes anterior. Este último indicador permite ver la trayectoria del sector más allá de las oscilaciones de un mes.
Agosto también dejó una mejora desestacionalizada de 0,4% respecto de julio, y el acumulado de los primeros ocho meses mantiene una suba de 0,8% frente a 2025. Son números que reflejan una recuperación mensual limitada, que aún no alcanzó para llevar la actividad al nivel de un año atrás.
Menos puestos de trabajo
El Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) informó que en julio había 352.511 puestos registrados, un 1,1% menos que en junio. La baja equivale a unos 4.000 empleos formales y, según el organismo, confirma la pérdida de dinamismo de los últimos meses.
La comparación interanual también cambió de signo: tras 15 meses consecutivos de variaciones positivas, el empleo de julio quedó 1% por debajo del de igual mes de 2025. Además, se ubicó 11,5% por debajo del promedio histórico de los julios desde 2011, sin contar 2020 y 2021.
Un deterioro extendido en el territorio
Solo cinco jurisdicciones registraron aumentos mensuales del empleo. Cuyo tuvo la mayor contracción regional, de 2,6%, y Tierra del Fuego sufrió una baja de 11,1%. En contraste, Neuquén y Río Negro conservaron subas interanuales de 21,9% y de 15,7%, respectivamente.
Empresas estables
La cantidad de empresas tampoco muestra una recomposición significativa. En agosto, los empleadores activos aumentaron apenas 0,3% interanual. El IERIC señala que, después del retroceso de 10,1% de 2024, el número de constructoras se mantuvo prácticamente estable en los últimos dos años.
Señales que podrían moderar el panorama
El indicador temprano del IERIC anticipaba para agosto una mejora mensual del empleo de 0,6%, después de cuatro meses de bajas. Cohen también destacó que los despachos de cemento aumentaron casi 18% mensual y 4,5% interanual en septiembre, aunque advirtió que ese movimiento no se traduce necesariamente en una expansión de igual magnitud de la construcción.
El desafío para quienes financian obras
Para quienes financian un proyecto, el problema es preservar la capacidad de compra frente a costos que combinan salarios, inflación y dólar. Cohen advierte que dolarizar los fondos o ajustarlos únicamente por inflación puede resultar insuficiente.
Con costos en dólares en máximos y una recuperación todavía frágil, el sector enfrenta dificultades tanto para sostener el empleo como para cerrar las cuentas de los nuevos proyectos.