Cómo el Estado puede mitigar los efectos de la inflación
Un informe del Consejo Económico y Social recomienda al municipio mejorar la calidad del empleo, sostener la actividad económica y fortalecer la política social con foco en ingresos reales.

Resumen para apurados
El Consejo Económico y Social (CES), órgano consultivo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, analizó la situación económica del Gran Tucumán-Tafí Viejo y recomendó a la gestión capitalina encarar políticas de intervención para mitigar los efectos de la inflación en el ámbito productivo, laboral y social. ¿De qué se trata la estrategia propuesta?
El informe elaborado por el foro que preside Matías Avenali habla del impacto de la inflación sobre las variables socioeconómicas a mayo de 2026. Fue una propuesta de Raúl García, de la comisión de Desarrollo Económico y Productivo, y aborda la evolución de dicho indicador macroeconómico en San Miguel de Tucumán además del nivel de actividad local, la situación social y el estado del mercado laboral.
Del estudio se obtiene que la economía de la Capital presenta "señales de funcionamiento", aunque con restricciones que limitan una expansión sostenida. Se habla de niveles de actividad moderados, inversión cautelosa y consumo restringido en un entorno fuertemente condicionado por la inflación. El informe resume que la economía local se mantiene en movimiento, pero sin consolidar un proceso de crecimiento robusto.
El estudio del CES declara que la dinámica inflacionaria en San Miguel de Tucumán durante los últimos años se caracteriza por niveles elevados y una marcada volatilidad, lo que produce inestabilidad en la trayectoria de precios y condiciona las decisiones de consumo. Y también advierte que la dinámica inflacionaria local está fuertemente condicionada por los factores macroeconómicos nacionales.
Así, se analizó el nivel de actividad y sus sectores relevantes; la situación del mercado laboral en cuanto a cantidad y calidad del empleo, y por último, la cuestión social y los ingresos.
La conclusión fue que "el rol del municipio no radica en modificar las condiciones macroeconómicas, sino en mitigar sus efectos sobre el entramado productivo, laboral y social, a través de intervenciones focalizadas y de proximidad". Y se proponen tres líneas de acción:
-Sostener la actividad económica, acompañando a los sectores con mayor potencial de recuperación. Esto es, facilitando condiciones operativas y reduciendo fricciones a nivel local.
-Mejorar la calidad del empleo, promoviendo iniciativas que favorezcan la formalización y la vinculación laboral.
-Fortalecer la política social con foco en ingresos reales, orientando las intervenciones hacia los sectores más vulnerables y priorizando la eficiencia en la asignación de recursos.
"El desafío de gestión a nivel municipal consiste en sostener y ordenar la acción pública dentro de un contexto de restricciones, priorizando intervenciones que permitan amortiguar los efectos de la inflación y contribuir, desde el ámbito local, a mejorar de manera gradual y sostenible las condiciones de vida de la población", define el consejo ciudadano.
El análisis sobre el nivel de actividad se abordó estudiando las condiciones de tres sectores relevantes.
El primero fue la construcción, que "muestra señales mixtas que reflejan una recuperación incipiente pero aún no consolidada", dice el texto. El segundo fue el turismo, en el que se manifestó que existe un comportamiento marcadamente estacional, con una temporada alta concentrada entre los meses de mayo y septiembre, y una temporada baja durante el verano. El tercer eje a considerar fue el consumo de bienes durables: allí se observó que el patentamiento de automóviles muestra una caída significativa, mientras que el de motocicletas evidencia una tendencia creciente.
Con respecto al empleo se plantea que, si bien el mercado laboral local logró recomponerse en términos de volumen (la tasa de empleo se ubicó en 46,5% en el cuarto trimestre de 2025), la tasa de informalidad alcanzó el 49,4%, lo que implica que unas 145.000 personas ocupadas no cuentan con aportes jubilatorios ni cobertura de seguridad social, y se desempeñan en condiciones de alta inestabilidad. También se añade que el empleo formal privado presenta un comportamiento marcadamente cíclico, sin evidenciar una tendencia de crecimiento sostenido.
Por último, el CES examinó la situación social y determinó que aunque hubo una mejora significativa en los niveles de pobreza e indigencia, el contexto aún presenta fragilidades estructurales. "La inflación opera como un mecanismo que erosiona el poder adquisitivo de los ingresos, especialmente en los sectores más vulnerables, dificultando la consolidación de las mejoras observadas en los indicadores sociales", sostiene el informe.
Así, se concluye que la política pública local enfrenta el desafío de operar en un entorno macroeconómico restrictivo, con capacidades de intervención acotadas en relación con los determinantes estructurales de la inflación.
