Cherry Blossom Blush: la técnica de rubor de Hailey Bieber para unas mejillas perfectas, según maquilladores
Así es la técnica Cherry Blossom Blush que Hailey Bieber impuso para aplicar rubor en las mejillas y que te quede perfecto.

Maquillarse las mejillas con ruborpuede parecer una tarea simple, pero como todo en el maquillaje, tiene sus trucos secretos que conviene conocer para hacerlo a la perfección. La técnica Cherry Blossom, muy utilizda por maquilladores, se volvió viral en las redes sociales por el resultado natural que deja en las mejillas. Además, es muy fácil de poner en práctica.
Se trata de un look de rubor en capas con efecto degradado, que le da un toque muy delicado y femenino a las mejillas sin verse exagerado. "A diferencia de otras tendencias de rubor que buscan un aspecto más intenso o esculpido, esta técnica suave y delicada aporta un brillo juvenil al rostro", explica Drita Paljevic, maquilladora principal de Kevyn Aucoin Beauty, en diálogo con Real Simple.
Paljevic señala que Hailey Bieber, referente de la moda y el maquillaje, fue vista usando esta técnica, lo que ayudó a popularizarla aún más. Además, Jennie y Lisa también suelen lucir este estilo. A continuación, la maquilladora explica cómo hacerlo en casa para obtener el mismo resultado.
El Cherry Blossom Blush es una técnica de rubor inspirada en los tonos suaves y delicados de las flores de cerezo. Según Paljevic, el secreto consiste en utilizar dos tonos de rubor rosados: uno más claro y otro ligeramente más intenso, para crear un efecto degradado.
Esto imita las variaciones de color que suelen verse en los étalos de los cerezos en flor. "Me encanta porque esta tendencia prioriza una piel luminosa antes que un rubor excesivamente marcado", comenta el maquillador de celebridades Christian Briceno. Además, destaca que combina perfectamente con otras tendencias de maquillaje suaves, como el delineado difuminado o la piel tipo cloud skin.
"Es fácil de lograr y ofrece una forma muy llevadera de incorporar color. Es juvenil, romántica y busca transmitir una sensación de suavidad". A diferencia de otras tendencias de rubor, es mucho más sutil y menos dramático. Gracias a su efecto degradado, el resultado se ve mucho más natural y sofisticado. Esto va de la mano con la tendencia actual del make-up no make-up, que busca resultados naturales.
Además, se suele optar por colores fríos como rosa cereza, rosa pálido o lila suave. Paljevic añade: "Me encanta porque anima a las personas a utilizar varios tonos de rubor para construir color y dimensión, algo que los maquilladores profesionales hacen constantemente, pero que no siempre se adopta en el maquillaje cotidiano".
MÁS INFO
Vas a necesitar dos tonos de rubor: uno más claro y otro más oscuro o intensos. Lo ideal es que ambos tengan la misma textura (crema, líquido o gel) y que pertenezcan a la misma familia de color. Evitá los corales cálidos, los rojos ladrillo o el terracota.
Primero, aplicá el tono más claro. Colocá el color más claro de forma generosa sobre las mejillas y difuminalo hacia afuera para crear un efecto suave en la parte alta de las mejillas y las sienes. Luego, aplicá el tono más intenso colocando el rubor oscuro en la zona donde querés mayor concentración de color: en las manzanitas de las mejillas o en la parte alta del pómulo.
Tené en cuenta que si tenés un rostro redondo, te conviene llevarlo más hacia arriba, hacia los pómulos. En cambio, si tenés rostro ovalado o alargado, te conviene en el centro de las mejillas. Si no te decidís, podés probar ambos en cada lado y fijarte cuál te queda mejor. ¡Listo! La idea es que te quede un resultado final suave, romántico, luminoso y con dimensión, sin perder naturalidad.


