Bronca, tristeza y poca esperanza: cómo está el humor social frente al Gobierno
Un relevamiento de Hugo Haime muestra el clima emocional que atraviesa la sociedad argentina en medio del desgaste oficialista, con la caída del poder adquisitivo como principal motivo de malestar.
Según el análisis de Carlos Pagni en su tradicional columna en LA NACION, distintos estudios de opinión coinciden en un mismo diagnóstico: el desgaste del Gobierno de Javier Milei ya se refleja en el humor social. El consultor Hugo Haime relevó el clima emocional de los argentinos y encontró que un 34% dice tener bronca y un 39% confiesa estar triste. Solo un 20% se muestra esperanzado.
El dilema entre mantener o modificar el rumbo
La consultora Poliarquía, que lidera Alejandro Catterberg, detectó en julio que el 66% de los consultados prefiere un cambio respecto de la situación actual, mientras que solo el 33% pide la continuidad. En la misma línea, Haime encontró una situación parecida al preguntar si el modelo económico debe ser mantenido o modificado: un 35% quiere que se mantenga y un 65% opina que debería ser abandonado.
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El salario, por encima de la corrupción


En la encuesta de Haime aparece una novedad relevante: por primera vez en muchos meses, las limitaciones del poder adquisitivo del salario preocupan más que la corrupción. Según remarca la columna, un viejo axioma de la vida pública asegura que, entre las motivaciones que orientan el voto, la más importante es el tamaño del poder adquisitivo del salario, lo que permite vincular ese dato con el malestar generalizado que consignan los estudios de opinión.
La inflación ya no es la principal preocupación
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Otro dato que se desprende del análisis es que, en la jerarquía de preocupaciones de los encuestados, la inflación dejó de ser el principal problema del país y ahora ocupa el séptimo lugar. Según la columna, esto refleja un cambio en la agenda pública: hoy la conversación gira en torno a que el sueldo "queda corto", a la compresión del consumo o a la caída de la producción, un escenario que pone a prueba la capacidad del oficialismo para mantener el consenso social.


