Brasil expresa su malestar por las críticas de Milei al gobierno de Lula
El presidente argentino redobló la apuesta en Buenos Aires tras participar en un acto en San Pablo donde cuestionó severamente a Lula da Silva y su gobierno.
El malestar entre autoridades de alto nivel en Brasil y Argentina escaló tras las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, realizadas en Buenos Aires y en un acto político en San Pablo. Milei acusó a la administración de Lula da Silva de financiar una "campaña anti-argentina", vinculando esa presunta acción con los lazos del gobierno argentino con Estados Unidos e Israel. Las palabras generaron una rápida reacción desde Itamaraty, que calificó la retórica como motivo de preocupación entre dos países "históricamenteamigos".
El canciller Mauro Vieira, que regresaba de una gira por Asia, se enteró de las declaraciones de Milei mientras estaba en vuelo y ordenó iniciar gestiones para la convocatoria a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Glinternick Bitelli. Se estima que el diplomático retornará a Brasilia en las primeras horas del lunes para coordinar los pasos a seguir.
Desde el entorno de Vieira —en un diálogo calificado como off the record— tildaron las expresiones del presidente argentino de una "irresponsabilidadhistórica". En Itamaraty también rechazaron la acusación de que Brasil habría financiado una campaña en contra de Argentina durante el Mundial organizado en Estados Unidos, Canadá y México, y describieron la imputación como "absurda".
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El episodio se produjo luego de la participación de Milei en la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), donde acompañó al candidato Flávio Bolsonaro. En ese mitin, el presidente argentino pronunció fuertes críticas contra Lula, calificándolo con términos como "ladrón", "presidiario" y "totalitario", y presentó comparaciones entre riesgos económicos que, según él, ambos países enfrentan.
En declaraciones radiales posteriores, Milei insistió en la acusación sobre financiación: "¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El veinticinco por ciento de los recursos salió del gobierno de Brasil. Después vienen a hablar de interferencia", afirmó.
Desde la cancillería brasileña se subrayó la gravedad del episodio y se recordó que una confrontación de este tipo no se vivió ni siquiera en épocas de dictadura militar. Consultadas sobre la posibilidad de citar al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, las fuentes señalaron que aguardarán el informe y las conversaciones con Glinternick Bitelli para definir los pasos siguientes.
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En las declaraciones internas de Itamaraty se advirtió, además, sobre la sensibilidad del tema respecto de episodios recientes con la extrema derecha en Brasil: "La extrema derecha intentó un golpe militar en Brasil y con eso no se juega, mucho menos un jefe de Estado de un país amigo que sobrevivió a uma dictadura en un pasado reciente", manifestaron.
Durante su intervención en San Pablo, Milei también se refirió al fallo del juez Alexandre de Moraes, que le impidió viajar por Brasilia para visitar al expresidente Jair Bolsonaro. Sobre esto dijo: "Para colmo, la basura calva no me permitió ver a mi amigo, injustamente encarcelado".
En Buenos Aires, antes de asistir a la inauguración de la Exposición Rural Argentina, el presidente reiteró críticas tanto a Lula como a la justicia brasileña y vinculó la imposibilidad de su viaje con un doble estándar respecto de las visitas que el propio Lula realizó a la expresidenta Cristina Kirchner, quien cumple arresto domiciliario.
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Las afirmaciones públicas de Milei aumentaron la tensión entre ambos gobiernos en un momento de delicadas relaciones diplomáticas. La convocatoria a consultas del embajador brasileño y las declaraciones enérgicas de Itamaraty son señales de que Brasil tomará medidas formales si considera que las imputaciones afectan la relación bilateral.
El desarrollo de los hechos dependerá de las conversaciones entre los representantes diplomáticos en Brasilia y Buenos Aires, y de la decisión que adopte el canciller Mauro Vieira tras recibir a Julio Glinternick Bitelli y evaluar el contexto político y legal en ambos países.


