Alberto Fernández: "Si le hacía caso a Cristina, el país volaba por el aire"
El expresidente volvió a referirse al vínculo con su excompañera de fórmula y justificó las tensiones políticas que atravesaron la gestión de la coalición oficialista
El expresidente Alberto Fernández volvió a situarse en el centro del debate político al formular observaciones contundentes sobre el papel desempeñado por Cristina Fernández de Kirchner durante la gestión del Frente de Todos. En un balance público de su paso por la Casa Rosada, el exmandatario cuestionó el peso que habrían tenido las demandas del sector cercano a la entonces vicepresidenta en la toma de decisiones del Poder Ejecutivo.
En sus declaraciones, Fernández sostuvo que "Si yo le hubiese hecho caso a todo lo que ella decía, el país volaba por el aire", frase que sintetiza el tono de su reproche y vuelve a poner de relieve las discrepancias públicas que marcaron la coalición entre 2019 y 2023. Según el exjefe de Estado, esas demandas habrían empujado hacia políticas que, de haberse implementado sin constricciones, podrían haber profundizado un descalabro macroeconómico.
Las diferencias internas, según su relato, giraron principalmente en torno a la definición del gasto público, la política de subsidios y la orientación de la política económica. Fernández atribuye estas tensiones a la acción del denominado kirchnerismo duro, que habría intentado imponer una agenda propia al interior del gobierno. Ante esas presiones, el exmandatario asegura haber adoptado posturas de resistencia con la finalidad de preservar la estabilidad macroeconómica.
Más allá de los aspectos técnicos, Fernández cuestionó estilos de conducción que describió como personalistas y reivindicó la necesidad de mantener la autonomía presidencial frente a los reclamos de su sector. También reiteró que, durante los cuatro años de mandato, percibió una falta de acompañamiento política por parte de su compañera de fórmula, elemento que —sostiene— complicó la gobernabilidad.
Las diferencias entre los referentes del Frente de Todos no son nuevas: ya en mayo de 2022 Fernández había respondido a las críticas de la entonces vicepresidenta, argumentando que sus observaciones no contemplaban los condicionantes derivados de la crisis sanitaria y del contexto internacional. Con el tiempo, el deterioro del vínculo institucional desembocó en un quiebre en la comunicación entre ambos que, según analistas y actores políticos, condicionó el último tramo del mandato y la capacidad de gestión.
Las recientes manifestaciones del expresidente reavivan el debate público sobre la atribución de responsabilidades por el desempeño de la anterior gestión y ponen en primer plano preguntas sobre la gobernabilidad de coaliciones plurales en Argentina. Más allá de las lecturas partidarias, el episodio invita a reflexionar sobre los mecanismos de coordinación en gobiernos de coalición y sobre hasta qué punto las tensiones internas pueden afectar la formulación de políticas económicas e institucionales.

