Compró un garage y terminó rescatando un restaurante porteño donde Gardel tenía su mesa
El local, fundado por dos inmigrantes, conserva la historia de un Buenos Aires donde Gardel tenía la mesa 48 y Susana iba con Monzón.

Lo que empezó como la compra de un garage terminó en el rescate de un restaurante clásico porteño fundado en 1896 por dos inmigrantes. El local atesora la memoria de un Buenos Aires que ya no existe.
Entre sus paredes, la historia cuenta que Carlos Gardel tenía reservada la mesa 48 y que Susana Giménez supo ir con Carlos Monzón. Hoy, el nuevo dueño busca preservar ese patrimonio y devolverle vida a uno de los rincones más cargados de historia de la ciudad.


